En el mes del ADN.   ¡19 aniversario de UBIK!
     
 

 

Artículos laaaaaaaaaaaaaaaaaaaargos...

ADN: 50 años

Ciencia Ficción en Australia

Swancon 2003

Los premios Ditmar

Los patos de lata

Aurealis

Metrópolis restaurada

La historia tal como me la contaron...

¿Qué trae el DVD?

El responsable original

Premios UPC de Ciencia Ficción

Los ganadores del premio UPC de novela corta de Ciencia Ficción

 

 

La letra La magia de Internet va mucho más allá de lo evidente, es ese cambio constante, continuo. Nada es permanente, todo fluye rápido sin detenerse, es como el parpadeo de las eras vistas por un viajero del tiempo. La magia de Internet es triste. Triste porque los lugares conocidos cambian y las callejas y parques amigables se esfuman y no dejan rastro. La magia de Internet es estimulante porque siempre hay algo nuevo que experimentar, algo diferente que ver o leer. La magia de Internet es mágica porque a pesar de que es un mundo diferente se parece tanto al mundo en que nacimos que tal vez terminemos por morir en algun nuevo portal o a mitad de camino dentro de un paquete entre dos conexiones de alta velocidad. Pero en realidad me gusta la magia de Internet porque me permite cambiar lo que ya está hecho y mejorarlo. Literatura que nunca es perfecta que cada día que transcurre le notamos las costuras, que vemos algo que le falta y no lo pusimos, un detalle, una palabra. Y con poco esfuerzo, menor que en cualquier sueño delirante de un escritor del siglo XIX, podemos cambiar y mejorar... o tal vez empeorar... y por eso estamos vivos. Pues desde Darwin para acá el cambio está formalmente unido a la esencia de la vida. Sino cambiamos no vivimos, por eso la magia de Internet es algo mas de vida, algo de humanidad a pesar de la tecnología.

Ahora bien, ¿a qué viene tanta palabra loca? Bueno, viene muy al caso porque desde noviembre estoy batallando con la siguiente edición de Desde el Lado Obscuro y en el camino quedaron los números inacabados de enero, febrero y marzo... por lo que tal vez en algún momento, en algún lugar, este número 5 sea el 6 o el 7 o hasta puede llegar a ser el 8, si mi cuerpo aguanta y ustedes también.

 

 
     

 

  Realmente es un collar de cuentas retorcido

ADN:

50 años

El mismo collar pero volteado  
 

 

“Deseamos sugerir una estructura para la sal del ácido desoxirribonucleico (A.D.N.). Esta estructura tiene nuevas características que son de considerable interés biológico”.

Así comenzaba aquel artículo publicado el 25 de abril de 1953 en la revista Nature, en un tiempo cuando las siglas ADN eran un acrónimo tan nuevo y poco empleado que sus letras se separaban con puntos y pronunciarlo no le decía nada a nadie.

Por aquí subió James Stewart persiguiendo a Kim NovakEl físico inglés Francis Crick y su colega estadounidense el zoólogo James Watson fueron los autores de este famoso trabajo, con ellos el largo y sinuoso camino iniciado con Mendel en el siglo XIX llegaba a su fin y comenzaba una nueva era. La estructura descubierta concordaba con la evidencia y permitía proponer un mecanismo de duplicación cónsono con su función biológica. La doble hélice podía llevar información y además replicarla.

El descubrimiento de la estructura del ADN marca un punto cardinal en la historia de la biología pues dirigió el desarrollo de nuevas líneas de investigación que culminarían con la consolidación de la biología molecular y la ingeniería genética, sin mencionar el impacto fulminante que ha significado en otros campos del saber de la biología.

Para comienzos de la década de los cincuenta ya existía un bagaje de conocimiento que apuntaba a los ácidos nucleicos como los responsables de la conservación y transmisión de la información hereditaria, pero antes de eso los ácidos nucleicos tuvieron que ganarse a pulso su lugar como responsables del almacenamiento de la información genética.

En 1869, el médico suizo Friedrich Miescher estudiaba el pus de las vendas de los heridos y enfermos y descubrió una enorme molécula en el núcleo de las células que bautizó como nucleína. Posteriormente trasladó sus estudios de la nucleína a las células de la esperma de salmón y llegó al colmo de sugerir que la nucleína estaba involucrada en la codificación genética; pero sus ideas chocaron contra la cordura de las sesudas ideas científicas imperantes en la época que consideraban a las proteínas, aquellas imponentes y enormes moléculas complejas, como las responsables de transportar la información genética de generación en generación.

De tal forma que la propuesta de Mieschner fue ignorada y los científicos se dedicaron a estudiar las proteínas y olvidaron a los ácidos nucleicos en un antiguo arcón. Allí permanecerían, en un segundo plano, hasta que en 1943, el equipo de Oswald Avery demostró, en un trabajo ya clásico, que la bacteria de la neumonía podía transformarse de no virulenta en infectiva por la transferencia de únicamente ADN entre las cepas de neumococo (¿recuerdan aquellas lecturas de bachillerato? ¿Los cocos lisos y los cocos rugosos?, sin alusiones a la alopecia). Se sabía que la capacidad de virulencia de las cepas era hereditaria, de tal manera que el ADN debía ser la molécula involucrada en la herencia.

Oswald Avery y sus brebajes ¡glu glu!El trabajo de Avery apareció en The Journal of  Experimental Medicine y tenía una conclusión única y definitiva: “La evidencia presentada apoya la creencia de que un ácido nucleico del tipo desoxirribosa es la unidad fundamental del principio de transformación de los neumococos tipo III”. Luego otras investigaciones contribuyeron a demostrar que el ADN es el portador de la información genética en todos los organismos vivientes.

Otros datos que se conocían sobre el ADN a comienzos de la década de los cincuenta era que constituía la sustancia química de la cual estaban formados los cromosomas y que era una molécula muy larga y fina. La composición del ADN también era conocida: los nucleótidos, formados a su vez por tres componentes básicos distintos, una base nitrogenada, un azúcar de cinco carbonos (desoxirribosa) y un grupo fosfato. El trabajo de Avery a comienzos de la década de los cuarenta, fue la chispa que motorizó el trabajo de los biólogos moleculares para dilucidar la estructura del ADN.

 
         
 

 

James D. Watson hace muuuuuuuuuucho tiempo...Por esas razones James Watson estaba convencido de que el ADN era la molécula responsable de almacenar y transmitir la información genética. A comienzos de 1950, Watson se encontraba en Europa en pasantías postdoctorales, primero en Dinamarca y a finales de 1951 se cambió a Gran Bretaña. La estructura del ADN aún era un misterio y Watson, fascinado por el problema estaba decidido a dilucidar la estructura química del ADN, la recta final de la carrera por el descubrimiento de la estructura del ADN comenzaba en 1951. Las claves principales serían los modelos moleculares de Pauling y la cristalografía de rayos X.

Watson fue a Gran Bretaña a trabajar en el laboratorio Cavendish en Cambridge, donde Max Perutz y John Kendrew estudiaban las macromoléculas, eLawrence Bragg. Fotografía tomada quién sabe dondesencialmente proteínas. El laboratorio era dirigido en ese entonces por Lawrence Bragg, premio Nobel de física en 1915 por sus estudios en cristalografía de rayos X. Gracias a Bragg el campo de estudio de Cavendish se movió al área de la cristalografía y el estudio de las macromoléculas y fue lo que permitió el trabajo de Kendrew y Perutz en estructura de proteínas (quienes ganarían el premio Nobel de química en 1962 por sus descubrimientos de las estructuras de la mioglobina y la hemoglobina).

James Watson y Francis Crick se encontraron por primera vez en octubre de 1951 y simpatizaron de inmediato. Ambos habían cambiado sus carreras profesionales después de leer el libro del físico Erwin Schrodinger: ¿Qué es la vida? quien arguía que los genes eran el material esencial de la vida. Ese libro inspiró a Crick a abandonar la física por la biología y a Watson cambiar la zoología por la biología molecular.

Francis Crick. Foto de estudioCrick era un físico de 35 años que hacía su doctorado en biología, era un hombre hablador y bullicioso interesado en los estudios de los demás y muy poco en su propia investigación con proteínas. Al igual que Watson, Crick estaba muy interesado en como la información genética era transmitida y pensaba que el ADN podía ser la clave; aunque ambos no investigaban activamente dicho campo, comenzaron a discutir al respecto y a acariciar la idea de estudiar la estructura del ADN. En ese tiempo Cavendish estaba enfocado en el estudio de las proteínas, los ácidos nucleicos eran investigados en Londres en el King’s College por Maurice Wilkins con la técnica de difracción de rayos X. En el ambiente había esperanzas de que el análisis con rayos X de los cristales de ADN podría ayudar en la solución de la estructura del ADN y el par de Cambridge no era la excepción. Sin embargo, como Crick conocía bien a Wilkins, tenía escrúpulos de entrar el área de investigación de Wilkins.

Maurice Wilkins sin exposición a la kriptonitaLa cristalografía de royos X es una herramienta potente en la determinación de la estructura tridimensional de cristales y se había empleado profusamente en los estrudios de estructuras moleculares. El diseño en la fotografía de difracción de rayos X es producido por el arreglo químico de los átomos dentro de la molécula. Al medir la reflexión de los rayos X en los planos de los átomos de un cristal, se puede calcular la separación de estos planos y medir las posiciones de los átomos dentro de una estructura.

Maurice Wilkins ya había tenido éxito en tomar fotografías de difracción de rayos X de los cristales de ADN. En ese momento trabaja con una cristalógrafa de experiencia recién contratada, Rosalind Franklin, e intentaba obtener mejores fotos que pudieran arrojar luz sobre la estructura del ADN.

Sin embargo, Wilkins y Franklin se repelían mutuamente, tan fuertemente como los caracteres de Watson y Crick encajaban. Wilkins continuamente se quejaba cuando conversaba con Crick de la “dama oscura” de su laboratorio quien lo ignoraba rutinariamente y hasta le torcía los ojos.

Rosalind Franklin, ni por asomo Luisa Lane de WilkinsFranklin por su parte tenía sus razones para comportarse tan repelntemente, antes de ir al King’s College, a Franklin se le había prometido que la investigación del ADN iba a ser suya. Pero cuando llegó al laboratorio se encontró con que debía colaborar con Wilkins, se sintió engañada y por ello sentía reticencia en colaborar y compartir sus resultadios experimentales. Al final del camino esa ruptura iba a obrar en favor de Watson y Crick.

Pero Crick y Watson no eran los únicos investigadores interesados en las fotografías del King’s College. Linus Pauling (1901 – 1994, doblemente premiado con el Nobel: en 1954 y 1962) también estaba en la carrera por la estructura del ADN y ya le había solicitado a Wilkins algunas copias de las fotografías de difracción de rayor X, como Wilkins también ansiaba descubrir la estructura del ADN por él mismo, le negó las fotografía a Pauling, arguyendo que las fotografías aún no estaban listas para ser hechas públicas.

Watson consideraba que Pauling era el más grande rival que tenían en esa competencia por descubrir la estructura del ADN y no era para menos, el químico estadounidense ya había descubierto la estructura de hélice alfa que poseen algunas proteínas. Pauling tenía una manera poco ortodoxa de resolver los problemas de estructura molecular: construía modelos de las moléculas y jugaba con las piezas hasta que éstas encajaban en una estructura tridimensional. Esa fue la forma en que alcanzó a diseñar la hélice alfa.Fotografía de dispersión de rayos X. Cristal de ADN tipo A

En noviembre de 1951, Wilkins invitó a Watson y Crick a Londres a escuchar un seminario de Franklin, donde ésta presentaría los resultados preliminares de sus estudios de dispersión de rayos X. Era claro que los investigadores de Londres aún estaban recolectando información de difracción de rayos X y aún no habían sugerido estructuras posibles para la molécula. Debido a algunos contratiempos Crick no pudo asistir, pero Watson fue con la esperanza de poder ver algunas de las fotografías del ADN y obtener datos vitales que los ayudaran en la concepción de la estructura de esa molécula. Desgraciadamente, como no era un buen apuntador de notas, Watson intentó memorizar los detalles de la presentación de Wilkins y fracasó miserablemente.

Cuando Watson regresó a Cambridge, le contó a Crick todo lo que pudo sobre las fotografías de Franklin pero no podía recordar todos los detalles, asi que la información los ayudó en muy poco. Crick pensaba que las fotografías sugerían que el ADN era una hélice, pero podía estar conformada por dos, tres o cuatro cadenas. Con los escasos datos con que contaban decidieron tomar el riesgo y comenzaron a construir modelos para ver si podían hallar la estructura correcta.

El primer modelo de Watson y Crick fue una triple hélice, con las bases nitrogenadas ubicadas en el exterior de la molécula. La secuencia de ribosa-fosfato se encontraba en el centro, con los grupos fosfatos de cada una de las cadenas unidos entre si por iones magnesio. Crick y Watson confiaban en que el contenido de agua de la molécula fuera lo suficientemente bajo para permitir la abundancia de iones magnesio libres que requería el modelo.

Tuvieron bastantes dificultades para ensamblar el modelo en una estructura estable, pero encontraron que la estructura se repetía uniformemente cada 2,4 nanómetros y eso era bueno; no obstante, aún debían comprobar que esa repetición y la estructura helicoidal de su modelo se adecuaban a los datos de difracción de rayos X y por ello invitaron a Wilkins y a sus colegas a la presentación de su modelo de ADN en el laboratorio Cavendish.

Las cosas fueron muy mal para ambos, Franklin fue muy desdeñosa, señaló varios errores de química básica en el modelo y puso en duda la suposición sobre la estructura helicoidal del modelo propuesto, arguyó que no habían evidencias de que el ADN fuera una hélice. También apuntó que la molécula de ADN de tres cadenas propuesta no podía existir, pues los iones magnesio disponibles debían estar fuertemente ligados a las moléculas de agua presentes, por lo que no podían estabilizar a los grupos fosfato. El contenido de agua del ADN era 10 veces mayor de lo estimado por Crick y Watson. Franklin ya había establecido la cantidad correcta y lo había mencionado en su charla, pero Watson había olvidado la cifra en su viaje de regreso a Cambridge y a Franklin no le pareció nada mal restregárselo a ambos científicos.

Los fallos del modelo fueron un duro golpe para las pretensiones de Watson y Crick. Bragg, con vergüenza ajena les indicó a ambos que se dedicaran a sus propias investigaciones y que le dejaran el modelado del ADN al grupo de Londres, pues según sus propias palabras el grupo del King’s College llevaba un buen tiempo estudiando el problema. Aunque no abandonaron la idea, Watson y Crick dejaron sus actividades en suspenso, tal había sido el descalabro del fracaso.

Franklin mientras tanto continuó sus experimentos y una de esas fotos, tomada en mayo de 1952, numerada como la foto 51 constituyó posteriormente la clave para el éxito de Crick y Watson.Linus Pauling... antes de meterse con la vitamina C

Los temores de Watson sobre la posibilidad de que Pauling lograra dar primero que ellos con la estructura del ADN se hicieron realidad en diciembre de 1952, cuando llegó la noticia de que el equipo de Pauling había conseguido diseñar una estructura del ADN y pronto publicarían la solución. La depresión cundió en el ánimo del par de científicos hasta que pudieron tener acceso a un borrador del futuro artículo: Pauling había propuesto una hélice de tres cadenas con la secuencia ribosa-fosfato ubicada en el centro de la molécula, cuando Watson revisó esa estructura se sorprendió al observar que el famoso químico había metido la pata en forma muy parecida a ellos con su primer modelo; afortunadamente, todavía seguían en juego.

Sin embargo, Crick y Watson estaban conscientes de que tan prontro el manuscrito de Pauling fuera publicado y el error se hiciera patente a la opinión científica internacional, Pauling volvería sobre la pista de la estructura correcta del ADN y ya no habría otra nueva oportunidad. Así que debían darse prisa pues sino eventualmente Pauling ganaría la carrera.

El 28 de enero de 1953 Watson viajó nuevamente a Londres a escuchar otra presentación de Franklin. En esa época ya la relación entre Wilkins y Franklin era francamente tirante, apenas se hablaban y mucho menos comentaban los resultados experimentales. Un poco después, Wilkins conversa aparte con Watson y le muestra la fotografía número 51, aquello provocó una conmoción en Watson.

ADN tipo B (hidratado) clarísima evidencia de la doble héliceLa mayoría de las fotos que Watson, o cualquiera fuera del King’s College, había visto eran de ADN no hidratado (ADN seco), las cuales no revelan mucho sobre la estructura de la molécula. Cuando Watson vio la nítida foto de un ADN hidratado (ADN húmedo – forma B) inmediatamente reconoció las características de la estructura helicoidal. Luego, esa misma tarde, Watson sonsacó a Wilkins detalles de las medidas calculadas en las fotos: la distancia entre cada vuelta de la hélice y cuan densamente estaban organizados los átomos.

Watson y Wilkins concordaron que la nueva fotografía era una fuerte evidencia de la estructura helicoidal del ADN. El King’s College estaba intentando dilucidar con sus datos una estructura de tres cadenas, pero habían experimentado dificultades en cuadrar las bases nitrogenadas en el centro con las secuencias de ribosa-fosfato ubicadas en el exterior de la molécula, pues los datos de rayos X del King’s College parecían sugerir que la secuencia ribosa-fosfato se hallaba hacia el exterior de la molécula.

De regreso a Cambridge, Watson garabateó un boceto de la fotografía 51 en la esquina de un periódico. Unos pocos días después, Watson y Crick ya trabajaban secretamente en la construcción de un nuevo modelo de ADN.

Buscando más información, días depués Crick invitó a Wilkins a almorzar. Durante la comida urgió a su amigo a comenzar la construcción de modelos de ADN y obtuvó la bendición de Wilkins para el trabajo que tanto él y Watson estaban llevando a cabo en Cambridge. Wilkins comentó descuidadamente que Franklin había preparado un reporte sobre sus últimas medidas de la molécula de ADN para un consejo de investigación gubernamental. Posteriormente Crick consiguió por medio de un amigo una copia de dicho reporte.

Basándose en los números de Franklin, Crick dedujo que la molécula estaba conformada por dos cadenas y que cada una corría en direcciones opuestas. Con la fotografía de la forma hidratada en la mente, Watson trabajó en el diseño de una estructura helicoidal de dos cadenas, halló que la estructura repetía un patrón tridimensional a lo largo del eje de la hélice cada 3,4 nanómetros. Presentó esa información a Bragg y obtuvo el permiso para desarrollar la idea. Un técnico del laboratorio fue encargado de construir modelos de las posibles estructuras.

En su primer modelo Watson y Crick colocaron la secuencia ribosa-fosfato en el centro de la molécula de ADN, así que no tuvieron que preocuparse si las bases nitrogenadas no encajaban entre sí, porque las cadenas de ADN se unían entre sí por sus grupos ribosa-fosfato. Como ahora intentaban lo opuesto la unión entre cadenas Crick practicando levitación con su varita mágica, a su lado Watson observase debía establecer entre las bases nitrogenadas.

Para su regocijo de Watson, cuando comenzó a probar la idea parecía que cada una de las cuatro bases podía unirse con otra base del mismo tipo. Timina con timina, adenina con adenina, guanina con guanina y citosina con citosina. Ya esta coincidencia por si sola podía explicar cómo el ADN podía almacenar y duplicar la información genética ya que ambas cadenas eran idénticas. En ese arreglo las bases se mantenían unidas gracias a puentes de hidrógeno.

Esa estructura predecía que las bases nitrogenadas contenidas en el ADN podía presentarse en cualquier proporción, independientemente unas de otras y por ende no podía establecerse ninguna correlación entre las cantidades de cualquier par de bases. Esta deducción contradecía, sin embargo, los hallazagos del químico austríaco Erwin Chargaff. Recientemente Chargaff había publicado sus resultados donde mostraba que las cantidades de cada una de las bases contenidas en el ADN no eran independiente unas de otras. La adenina aparecía siempre en cantidades similares a la timina y la guanina a la citosina. Chargaff no ofrecía explicaciones para estos resultados, pero ellos no concordaban con el emparejamiento igual a igual concebido por Watson.

No obstante, Watson intentó armar su modelo igual a igual y pronto se dio cuenta de que la estructura tenía sus fallos, pues aunque cada base podía formar puentes de hidrógeno con sus iguales, cada par de bases tenía dimensiones diferentes por lo que no podían formar una estructura regular. Para poder encajar los pares de bases la estructura tenía que combarse ligeramente.

El tiro de gracia para la estructura igual a igual llegó al día siguiente, cuando Watson le expuso su modelo a Jerry Donahue, un cristalógrafo estadounidense que trabaja en Cavendish. Donahue no pareció convencido con el emparejamiento de Watson, más aún cuando vió que Watson empleaba las formas enol de la timina y la guanina (que era la forma comúnmente representada en los libros de texto). Donahue le explicó a Watson que la forma enol era muy poco frecuente en la naturaleza, la común era la forma ceto.

Cuando Watson intentó el emparejamiento de las bases en su forma ceto fue imposible cuadrarlas, eso representó el fin de la estructura igual a igual. Frustrado por el resultado, pasó el resto de la tarde haciendo con un pedazo de cartón modelos de las cuatro bases en su forma ceto.

Durante la mañana siguiente intentó diferentes arreglos entre las bases. Agradablemente complacido encontró que el emparejamiento adenina-timina tenía la misma forma y dimensiones que el par citosina-guanina. Cuando se lo mostró a Donahue, el químico coincidió en que los enlaces se formaban naturalmente.

Primera página del artículo original de Watson y Crick, la siguiente página son puros agradecimientosEn los días siguientes, Watson y Crick ensamblaron un enorme modelo de la estructura del ADN y estuvieron listos para anunciar su descubrimiento. Wilkins, de visita, se ofreció a comparar la nueva estructura con sus datos de rayos X. Pocos días después telefóneo y les comentó que tanto él como Franklin estaban de acuerdo en que sus datos apoyaban la estructura de doble hélice.

Ambos laboratorios acordaron en publicar sus resultados simuláneamente. Watson y Crick escribieron un artículo sobre la estructura del ADN, mientras que Wilkins y Franklin contribuyeron con dos artículos más sobre sus fotografías de rayos X. Después de lanzar una moneda para decidir quién iba primero, Watson y Crick enviaron su artículo describiendo la doble hélice a la revista. En dicho artículo ambos mencionaban que su descubrimiento había sido estimulado por los experimentos de Wilkins y Franklin. Los tres artículos fueron publicados el 25 de abril en Nature. Pueden encontrar más información sobre el descubrimiento de la estructura del ADN y sus implicaciones en la página de la revista Nature.

En 1962, Watson, Crick y Wilkins recibieron el premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus descubrimientos concernientes a la estructura molecular de los ácidos nucleicos y su significado en la transferencia de información de los seres vivos. Rosalind Franklin había muerto cuatro años antes de cáncer de ovarios. Aunque estuvo cerca de armar el rompecabezas de la estructura del ADN, Franklin no logró encontrar la solución. En los días en que Watson y Crick estaban ultimando los detalles de su modelo definitivo, Rosalind Franklin escribió en su cuaderno: “¿Evidencia de una hélice de dos cadenas (o de una cadena)?”

Ni crean que se ve así en el microscopio...El mundo científico cambió luego de la publicación del modelo de Watson y Crick, aquello significó un empujón sin precedentes en el campo de la genética y la biología molecular. El equipo de Max Perutz en Cavendish aumentó rápidamente: el año anterior al arribo de Watson sólo habían cuatro biólogos moleculares trabajando en el laboratorio, diez años después ya habían cuarenta. En 1962, los biólogos moleculares de Cavendish se mudaron para fundar el Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica, que fue dirigido por Perutz hasta su retiro en 1979. En 2001 había más de 400 biólogos moleculares trabajando en ese laboratorio.

Por eso durante el 2003 en Gran Bretaña y varios otros países se realizarán muchos eventos y actividades para celebrar el 50 aniversario de la contribución de Watson y Crick. Su trabajo fue crucial y ha tenido un enorme impacto en la investigación científica. Los efectos de todo ese acervo científico sobre la vida humana apenas se pueden comprender y definitivamente prometen un futuro ciertamente muy distinto a nuestra realidad actual.

Ahora mismo nuestra salud y nuestra nutrición están cambiando hacia nuevas alternativas y pronto también cambiará la informática... ¿y el hombre mismo?

 

 

 

 

Ciencia Ficción en Australia

 

SWANCON 2003

Swancom 2003, la vigésimo octava convención de Ciencia Ficción de Australia Occidental y Festival de Escritores Australianos también coincidió este año con la Convención Nacional o Natcon, que correspondió a su cuadragésima segunda edición. Swancon  se celebró entre el jueves 17 y el lunes 21 de abril en el Kings Perth Hotel de la ciudad de Perth en Australia. La ciudad de Perth queda en el suroeste de Australia y es la ciudad más aislada del país (y la única ciudad importante de esos lares de Australia), con más de un millón de habitantes es la capital del estado de Australia Occidental. Está a orillas del río Swan y de allí vino la original ocurrencia de darle ese nombre a la convención

Un logo lejano, pragmático y poco imaginativo...

Gracias a la participación y apoyo reciente de grandes casas editoriales como HarperCollins, Publishers Australia y Random House Australia, Swancon ha crecido en reconocimiento internacional.

Durante su historia Swancon ha contado con la participación de grandes personajes de la Ciencia Ficción y Fantasía mundial como: Robert Silverberg, Connie Willis, Charles Brown, Lois McMaster Bujold, Neil Gaiman, Ellen Datlow, Terry Pratchett y muchos otros.

Los invitados de honor de la convención de este año fueron: Lynn Flewelling, Tony Shillitoe, Fiona McIntosh y Justin Ackroyd, todos ellos muy conocidos en los bajos fondos de Perth.

Al igual que en la mayoría de las convenciones de Ciencia Ficción y fantasía hay actividades diversas para los participantes: paneles de discusión sobre tópicos del género, talleres literarios, animación japonesa (anime), juegos de mesa y de rol, videos, lecturas, conferencias, firma de libros por parte de los autores, muestras de arte, fiestas y la entrega de los premios Ditmar y Tin Duck (no se le ocurra entender: la entrega de los premios Ditmar a Tin Duck).

 

Los premios Ditmar  

Las manos no vienen incluídas con el premioLos premios Ditmar fueron establecidos en 1969. Su nombre es en honor a Martin James (Ditmar) Jenssen, miembro fundador del Club de Ciencia Ficción de Melbourne, quien apoyó financieramente estos premios hasta 1975, cuando se abandonó la civilización y se dedicó a la caza de canguros. Los Ditmars son entregados en las convenciones nacionales australianas de Ciencia Ficción. las nominaciones, al igual que en el caso de los Hugos están abiertas a cualquier persona activa en el género (lector, escritor, editor o extraterrestre). Para votar por los premios los votantes deben estar inscritos en la convención nacional de ese año, pues como dicen por ahí: por la plata baila el perro. Los premios Ditmar correspondientes al año 2003 se entregaron el 21 de abril en el curso de las actividades de Swancon 2003.

Los premios australianos de Ciencia Ficción, los Ditmars, reconocen la excelencia en Ciencia Ficción, Fantasía o Terror.

Los nominados son elegibles para los premios Ditmars si los autores son australianos o residentes permanentes en Australia durante el año en el cual el trabajo nominado fue por primera vez publicado. Las obras pueden haber sido publicadas en cualquier parte del mundo y su primera edición debe datar del año inmediatamente anterior a la fecha de los premios para los cuales el trabajo fue nominado.

Las categorías de clasificación de las obras nominadas son similares a las categorías de los premios Hugo (Ver Gaceta de UBIK N° 18), aunque los premios Hugo se restringen solo al género de la Ciencia Ficción, los australianos son: a) mas ambiciosos o b) mas oportunistas (jerga ecológico evolucionista que se designa aquellos organismos no muy especializados y por ende altamente adaptables a nuevas condiciones ambientales).

Novela: Cualquier obra de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror de más de 40.000 palabras.

Novela corta: Obra con una extensión de 7.500 a 40.000 palabras en los géneros de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror.

Relato corto: Obra de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror con una extensión inferior a las 7.500 palabras.

Otras nominaciones incluyen: Colección o antología, mejor trabajo artístico, escritor o artista aficionado, mejor producción aficionada, fanzine, etc.

Durante su historia los premios Ditmar han sido otorgados a los australianos: Bertran Chandler, Damien Broderick, Greg Egan y Terry Dowling entre otros. Hasta 1989 se entregó el Ditmar al mejor autor extranjero y el premio honró a Thomas Disch, Italo Calvino, Larry Niven, Isaac Asimov, Joe Haldeman, Christopher Priest, John R. R. Tolkien, Douglas Adams, Ursula K. Le Guin, William Gibson, etc.

Los premios Ditmar 2003 fueron: 

Sean Williams el pelónMejor novela:

Echoes of earth de Sean Williams y Shane Dix

Shane Dix el pelúoMejor relato corto:

"King of all and the metal sentinel" de Deborah Biancotti (aparecido en Agog! Fantastic Fiction)

Mejor antología:

Agog! Fantastic Fiction, editada por Cat Sparks (Agog! Press)

Mejor obra gráfica:

Cubierta del libro Passing Strange realizada por Cat Sparks

Mejor escritor aficionado:

Robin Pen

Mejor dibujante aficionado:

Cat Sparks

Mejor talento nuevo:

Lee Battersby

Mejor fanzine (revista aficionada):

Fables & reflections, editada por Lily Chrywenstrom.

 

Los patos de lata

Cuando hable de Tin Duck deben cuidarse de evocar a algún nuevo autor de Ciencia Ficción, aunque pudieran suponer que el tipo es australiano y creador de la trilogía del canguro místico: First kangaroo, Kangaroo and the evil marsupial y Second Kangaroo. No, no se confundan, el tal Tin Duck, famoso escritor de CF no existe... quizás sea un implante de realidad que está adormecido por debajo de la duramadre. Bueno, ustedes se estarán hartando de mis divagaciones y se preguntarán: ¿a fin de cuentas quién es Tin Duck? Aquí es donde debo corregirlos porque Tin Duck no es una persona, lo que pasa es que ustedes no me dejaron explicar y salieron con eso de que Tin Duck es un escritor autraliano... ¡Habrase visto! El Tin Duck es un premio y no deben reirse porque es mala educación.

Los premios Tin Duck (aunque no quiero imaginarme la efigie de tales premios) reconocen específicamente los logros de la Ciencia Ficción y Fantasía del estado de Australia Occidental de las creaciones aparecidas el año calendario anterior y son entregados anualmente en la Swancon. Los premios son administrados por la Fundación de Ciencia Ficción de Australia Occidental.

Los premios a los logros de la Ciencia Ficción de Australia Occidental (los Tin Duck) correspondieron en 2003 a:

¿Sandokan? ¿Long John Silver? ¡Al abordaje...! Es Stephen DedmanMejor escritor profesional:

Stephen Dedman

Mejor escritor no profesional:

Shay Telfer

Mejor producción profesional realizada en cualquier medio:

Borderlands: That which scares us..., editada por Grant Watson, Simon Oxwell y Anna Hepworth

Mejor producción no profesional realizada en cualquier medio:

Borderlands: That which scares us (la convención), organizada por Grant Watson, Simon Oxwell & Anna Hepworth

Mejor arte gráfico:

"Muppet quilt" de Davina Watson

Mejor trabajo escrito profesional, no ficción:

"Space opera's relationship to Science Fiction" de Cathy Cupitt

Mejor trabajo escrito no profesional, no ficción:

"What scares us in Harry Potter novels: class" de Emma Hawkes

 

 

Aurealis

Típica portada de una revista de Ciencia FicciónLos premios Aurealis fueron establecidos en 1995 por la compañía editorial Chimaera Publications, quienes son los editores de Aurealis Magazine, la revista de Fantasía y Ciencia Ficción australiana. El objetivo de los premios Aurealis es reconocer los logros de los escritores australianos de Ciencia Ficción, Fantasía y terror.

Los premios están organizados en cinco renglones: Ciencia Ficción, Fantasía, Terror, juvenil e Infantil (8 a 12 años). Cada renglón es evaluado por un jurado independiente que decide cuál es la mejor novela o relato publicado en el año considerado.

La intención de los premios Aurealis es la de complementar la función de los premios Ditmars y los premios del Consejo del Libro Infantil australiano. Ninguno de estos premios distingue entre las diferentes categorías de la literatura de ficción especulativa. Una de las finalidades de los premios Aurealis es incentivar y mejorar la calidad de la literatura australiana en los géneros de Ciencia ficción, Fantasía y Terror y proveer una lista que sirva de guía de lectura a cualquiera con intereses en estos géneros.

Las categoría premiadas por los premios Aurealis son:

Ciencia Ficción: Mejor novela de Ciencia Ficción y mejor relato de Ciencia Ficción.

Fantasía: Mejor novela de Fantasía y mejor relato de Fantasía.

Terror: Mejor novela de Terror y mejor relato de Terror.

Juvenil: Mejor novela de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror y mejor relato de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror.

Infantil: Mejor obra larga de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror y mejor obra corta de Ciencia Ficción, Fantasía o Terror.  

Las obras elegibles a los premios Aurealis deben estar en inglés, su autor debe ser un australiano o un residente permanente en Australia. Además, la primera publicación debe haber sido durante el año calendario considerado para el premio.Ciencia Ficción marsupial

Una obra puede participar en más de un renglón, de tal manera que es posible que una misma obra pueda ganar el premio en varios renglones.

El panel de jurado en cada renglón debe hacer pública una lista corta con hasta 5 títulos de las obras candidatas a ganar el premio Aurealis, tal lista se publica el 1 de diciembre de cada año. Sin embargo, el nombre de la obra ganadora se reserva hasta la ceremonia de la entrega de los premios.

Premios Aurealis 2003

Estos son los ganadores de los premios Aurealis 2003 de la ciencia ficción y fantasía australiana, tal y como se anunciaron el pasado 28 de marzo en Melbourne:

Damien Broderick en un curso de jardineríaMejor novela de CF: Transcension, de Damien Broderick (Tor).

Mejor relato de CF: "Walk to the full moon", de Sean McMullen (F&SF Dec 2002).

Mejor novela de fantasía: The storm weaver and the sand, de Sean Williams (HarperCollins).

Mejor relato de fantasía: Desierto.

Mejor novela de terror: The white body of evening, de A.L. McCann (Flamingo/HarperCollins).

Mejor relato de terror: "Oracle", de Kim Westwood (Redsine #9).

Mejor novela juvenil: The hand of glory, Sophie Masson (Hodder Headline)

Mejor relato juvenil: Desierto.

Mejor obra larga infantil: In the garden of empress Cassia, Gabrielle Wang (Puffin)

Mejor obra corta infantil: "Tashi and the haunted house", Anna Fienberg & Kim Gamble (Allen & Unwin)

 

 

 

 

Metropolis restaurada

  Ciertamente las ciudades del futuro todas se parecen  

 

 

Metrópolis es la antecesora de lo que podemos llamar el género de Ciencia Ficción cinematográfico. Es una mezcla de los temas clave del siglo XX: progreso, tecnología, abolición de las clases sociales y misticismo (viéndolo bien, con esa mezcla no debería extrañar que el siglo XX estuvo repleto de conflictos, bonita herencia para el siglo que vivimos). Metrópolis es expresionista y su grandiosidad se basa primordialmente en los enormes diseños arquitectónicos, en unos edificios futurísticos e inmensas hordas de personas moviéndose como hormigas. Es una película acerca del futuro, pero también trata de los sueños, la visión y la poesía a una escala ciclópea.

Metrópolis está inmersa en el movimiento expresionista alemán y se benefició de la salud que gozaba el cine alemán de la época. Es una muestra de los mejores efectos especiales disponibles en ese entonces y de una concepción innovadora de la cinematografía. A pesar de ello, la reacción del público y la crítica fue tibia e indiferente, pero con el paso del tiempo pocas películas han inspirado tal profusión de comentarios y análisis. 

Por qué si Metrópolis es una ciudad escogieron un robot para la portada...La compañía estadounidense Kino está distribuyendo en DVD, desde febrero de 2003, una nueva versión de la película restaurada en Alemania. Esta versión sorprenderá por su calidad de imagen a cualquiera que haya visto alguna versión anterior de la película. La restauración se realizó siguiendo con la mayor fidelidad posible el guión, el montaje y la partitura original. La edición incluye documentales sobre la restauración, fotografías sobre secuencias desaparecidas, decorados, vestuario y carteles.

Por más de 75 años Metrópolis solo ha podido ser apreciada en versiones acortadas o truncadas. Ahora, restaurada en Alemania en 2001 gracias a lo último en tecnología de arte digital bajo la supervisión de la Fundación Murnau y empleando la partitura orquestal original de Gottfried Huppertz, Metrópolis puede ser admirada en su forma más cercana a la versión original irremisiblemente perdida, pues poco tiempo antes de su estreno mas de mil metros de película fueron destruídos. Según Friederman Boyer, director de la Fundación, la restauración ha durado veinte años, porque se ha tenido que solicitar todo el material que existe sobre este filme en el mundo.

Esta versión es la más completa de las que se han realizado, más de 1300 pies más larga que la última restauración hecha en 1997. Una de las versiones más polémicas apareció en 1983, Giorgio Moroder, un músico y productor alemán del género pop realizó atrevidas modificaciones a la película: sometió al filme a un proceso de entintado y cambió la partitura original por una banda sonora de rock que contó con la participación de varios cantantes del género como Freddie Mercury, Pat Benatar, Bonnie Tyler y Adam Ant, entre otros.

 

La historia tal como me la contaron...

En 1927 se estrena Metrópolis, la historia se ubica 100 años en el futuro, en 2026,  describe una ciudad utópica, una sociedad de clases, cerrada, concebida y organizada por el genio de su fundador: el empresario Joh Fredersen, por ello Metrópolis es mostrada como una ciudad fría, mecánica e industrial... además, la revolución industrial está a la vuelta de la esquina. Los niños de Metrópolis viven en idílico esplendor, en lujosos rascacielos y hernosos jardines…al menos los niños de la clase élite de la ciudad. Pero en los bajos fondos los trabajadores de Metrópolis trabajan afanosamente para mantener a la ciudad funcionando como un reloj para las clases de arriba.

El propio hijo de Fredersen, Freder (algo cacófonico), nunca ha tenido el más mínimo pensamiento de la estructura socioeconómica sobre la que se sostiene su estilo de vida. Luego conoce a María, una misteriosa mujer que ve en uno de los jardines rodeada de niños andrajosos, y la sigue hasta las entrañas de la ciudad donde descubre un mundo sórdido de sufrimiento que él nunca había soñado que existiera. Cuando confronta a su padre con ese descubrimiento, es ignorado y rápidamente despedido, así que Freder regresa a las entrañas de la ciudad e intercambia su lugar con uno de los trabajadores con el fin de comprender mejor el tipo de vida que éstos llevan.

Rotwang un poco loco y su robot con audífonos Freder vuelve a encontrarse con María y pronto conoce que ella lleva a cabo la tarea de mantener con sus prédicas la esperanza de los desencantados trabajadores. Les relata la historia de que un día un mediador llegará y se erigirá en el campeón de su causa frente a la posición de la clase élite. Mientras tanto, ya Joh Fredersen había descubierto las actividades de María y las interpreta como una conspiración. Para abortar el peligro se asocia con un viejo enemigo, el científico Rotwang, quien ya le había presentado su última creación: un hermoso robot femenino que “lo único que le faltaba era el alma”. Ambos maquinan reemplazar a María con el robot con el fin se utilizar a la falsa María para controlar y manipular a las clases obreras. Pero el plan falla debido a la determinación de Freder a hacer triunfar la justicia y porque el trastornado Rotwang complica todo porque tiene su propio plan siniestro en venganza contra Joh Fredersen.

El relato épico de Fritz Lang no constituye únicamente su visión del futuro, también representa un momento crucial en la historia de la cinematografía alemana y mundial. Metrópolis constituye la primera gran película de Ciencia Ficción y su impronta visual se deja ver en las películas del género que la han seguido como Blade Runner, El Quinto Elemento, Dark city, etc.

 

¿Qué trae el DVD?

Metrópolis en su versión 2001 tiene una duración de 124 minutos y fue modificada para que pueda disfrutarse a pantalla completa. El DVD incluye material adicional que aumenta el valor del producto, vienen incluídos los comentarios del historiador cinematográfico Enno Patalas (en inglés con subtítulos en inglés, español y francés), el documental The metropolis case también de Enno Patalas (43 minuntos en inglés con subtítulos en inglés, español y francés), el corto The restoration (9 minutos, en alemán con subtítulos en inglés, español y francés), 5 galerías de fotografías (fotos de la producción, imágenes de escenas perdidas, bosquejos de los diseños arquitectónicos de la película, bosquejos de los diseños del vestuario y carteleras de promoción de la película), biografías del elenco actoral y técnico, y fechas y curiosidades de Metrópolis.

Esta versión de Metrópolis es la más completa desde la original que se estrenó en 1927. Toma ventaja de lo último en tecnología de restauración digital y se apoya en un minucioso estudio arqueológico con el fin de comprender la construcción de la película original. Metrópolis fue meticulosamente restaurada basándose en los mejores recursos y elementos disponibles. Desafortunadamente, algunas escenas se han perdido irremediablemente, casi un 20% de la versión original. La versión restaurada intenta minimizar el efecto del material perdido incluyendo títulos con diferentes tipos de letra con el fin de explicarle al espectador la naturaleza de la escena faltante.

Para cualquiera que haya visto la película en alguna versión anterior, notará que la calidad de la imagen en el DVD es impresionante. Se presenta a pantalla completa, obviamente en blanco y negro. La película está libre de sucio, polvo, rayaduras y otros daños, que han sido eliminados cuidando de no distorisionar la imagen original. El contraste es en general excelente y se observa poco grano. La calidad de la imagen varía dependiendo de la condición del material original disponible para cada escena. Dado el tiempo que ha transcurrido desde su producción original, al material no se le puede llamar calidad de referencia pero ciertamente es tan bueno como debió haber sido visto en 1927, es muy difícil notar defectos en la película.

Tan importante como el aspecto visual de la película es la partitura original de Gottfried Huppertz. Cuando la película se estrenó en 1927, la proyección de la misma estuvo acompañada por la ejecución de la obra de Huppertz por una orquesta en vivo. Esta versión en DVD representa la primera vez que Metrópolis está disponible en cualquier formato de video doméstico con la partitura original de Huppertz. Empleando las propias anotaciones de Huppertz tal como se observaron en los manuscritos de la partitura, así como en el guión original de la película, el equipo de restauración ha sido capaz de reconstruir los tiempos musicales tan fielmente como fue posible del original. La música fue interpretada por la Rundfunk-Sinfonteorchester Saarbrücken y grabada en Dolby Digital 5.1, la banda sonora es una excelente adición al DVD. La claridad y la fidelidad son excelentes y añaden un tremendo impacto a la experiencia visual.

Esta nueva restauración se proyectó recientemente en Alemania a 20 cuadros por segundo con una orquesta en vivo proveyendo el acompañamiento. Posteriormente la empresa Kino realizó una proyección de esta versión en Estadios Unidos a 24 cuadros por segundo para que la pieza musical ya grabada pudiera coincidir con el tiempo de las escenas. La versión del DVD emplea la velocidad de 24 cuadros por segundo, como resultado el efecto de algunas escenas de la película original es desmerecido un tanto, pues los personajes se mueven más rápido y todo tiene a veces un  aire de comedia.

Entre lo mejor del material adicional que acompaña a la película en esta versión de DVD, está el documental de 43 minutos sobre la historia de la película y su producción. No sólo provee una gran cantidad de información acerca Metrópolis sino que el historiador Enno Patalas ubica a la película en su época histórica y la coloca en su lugar dentro de la historia del arte y la cinematografía. Comienza su relado con El gabinete del Dr. Caligari (1919) del cineasta Robert Wiene y explica el clima político y cinematográfico de la Alemania de la interguerra. Su discurso finaliza con una evaluación de las causas que motivaron el fracaso del filme en su estreno en 1927.

Otro de los añadidos incluye una breve reseña sobre la restauración de la película, con ejemplos del antes y el después. De particular interés son aquellos ejemplos que muestran cómo los programas de restauración digital pueden ir demasiado lejos restaurando la imagen y llegar a remover detalles de la misma escena que están restaurando.

 

El responsable original

Herr Lang y su monóculoFritz Lang (1890-1976) nació en Viena, pero su trabajo fílmico comenzó en Berlín, primordialmente en la era silente del cine y finalizó en Hollywood. Lang utilizó el cine para explorar su fascinación por la crueldad, el miedo, el terror y la muerte. Su estilo está caracterizado por la grandiosidad, las composiciones visuales sorprendentes, multitud de efectos sonoros, suspenso y parquedad narrativa. Lang se preocupaba por el lado oscuro de la naturaleza humana: venganza, violencia y la mente criminal. Los héroes de Lang generalmente sucumbían por la injusticia, las mujeres perversas o el implacable destino.

En su juventud, Lang comenzó a estudiar arquitectura en Viena en la Technische Hochschule (Escuela Técnica). A los 20 años abandona el hogar y recorre el mundo, viaja por el norte de África, Asia Menor, Rusia, China, Japón y las islas del Pácifico. En esa época subsiste gracias a sus dibujos y caricaturas... aunque usted no lo crea. En 1913 se establece en París con el fin de dedicarse a la pintura y expone su obra en 1914. Con el estallido de la primera guerra mundial regresa a Viena y seis meses después de iniciada la guerra es reclutado por el ejército imperial y sirve como oficial de artillería. Herido cuatro veces, se le da de baja con el grado de teniente. Durante su convalescencia de un año en un hospital de Viena se dedica a escribir libretos.

Evidencia gráficas del vicio: cigarrillo, café y lectura...A mediados de la década de los veinte la perfección técnica del cine alemán sobrepasaba la de cualquier otra manifestación fílmica en el globo. Los artistas y directores recibían apoyo casi ilimitado por parte del estado, que financiaba los más grandes y mejor equipados estudios en el mundo: El enorme Universum-Film-Aktiengesellschaft, mejor conocido como UFA, ubicado cerca de Berlín. Fritz Lang se definió a si mismo como una persona visual, por lo que el expresionismo del cine alemán en pleno apogeo fue el mejor ambiente para canalizar su estilo.

Después de la guerra Lang comienza a trabajar en Berlín con el productor Erich Pommer, hace de lector de libretos, escritor y eventualmente director de películas para la compañía Decla Bioscop. Su debut como director fue en 1919 con “Halbblut” (El mestizo), el primero de los muchos filmes de Lang en el que un hombre es destruído por el amor de una mujer. En 1920 Metrópolis de von Harbou (Martínez Roca)se casa con la escritora Thea von Harbou quien le escribió varios de sus libretos, incluído el de Metrópolis, que estaba basado en una novela anterior del mismo nombre. La novela de von Harbou se puede leer en español gracias a la edición de Martínez Roca publicada en 1977 y la de Orbis publicada en 1988.

Luego de varias producciones filma "Dr. Mabuse, Der Spieler" (Mabuse, 1922) y seguidamente la maratónica “Die Niebelungen” (Los nibelungos, 1924) basada en la épica de Sigfrido de El Cantar de los nibelungos del siglo XIII.

En 1926 filma “Metrópolis” el impresionante drama futurístico de una magnífica ciudad erguida sobre los estratos sociales más desposeídos. El diseño de la ciudad le imprime su sello a la película y constituye un celebrado logro técnico. La producción casi consigue llevar a la bancarrota a los estudios UFA.

M: Una niña y el criminal“M” (1931), la primera película sonora alemana, se yergue como una de las obras maestras de Lang. La película narra los crímenes de un psicópata asesino de niñas en la ciudad de Düsseldorf y retrata a la perfección la situación de la república de Weimar.

Seguidamente con "Das Testament des Dr. Mabuse" (El testamento del Dr. Mabuse, 1932) explora la mente de un criminal enloquecido y sirve de pretexto para defenestrar la doctrina nacionalsocialista. La película es prohibida y Fritz Lang es citado por Goebbels, el ministro de propaganda de Hitler, supuestamente para asumir el cargo de supervisor de la producción fílmica nazi.

Temeroso, Lang huye de Alemania hacia París. En 1933, von Harbour partidaria del partido nazi se divorcia de él y continúa colaborando con UFA en la elaboración de libretos para producciones del régimen nazi. Luego de hacer una película en Francia, Lang firma un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer y se muda a Hollywood donde durante veinte años cultiva varios géneros cinematográficos: suspenso, guerra, crímenes y westerns.

En 1935 se nacionaliza estadounidense. Su primera película en Estados Unidos fue “Fury” (Furia, 1936) que resultó en éxito de crítica y taquilla. Luego dirige "You Only Live Once" (Sólo se vive una vez, 1937), varios westerns y películas bélicas durante el período de la segunda guerra mundial.

El período europeo de Lang es sustancialmente diferente del período americano y ambos son un reflejo de la extraordinaria adaptabilidad del cineasta a los cambios de país, de idioma, modo de trabajo de los estudios y técnicas de sonido y color. Sus películas alemanas eran innovadoras, brillantes, didácticas y largas. La película se apoyaba en los escenarios, la arquitectura y el vestuario. Por otra parte, su etapa americana muestra un estilo mas maduro influenciado por las necesidades comerciales que lo forzaban a ir al grano, a condensar su discurso en paquetes densos de información, sin olvidar la imagen como elemento constructor de la historia.

Perfeccionista por naturaleza, Lang era temperamental e intentaba imponer su visión cionematográfica por los medios menos diplomáticos. Esa actitud ahondó sus diferencias con los productores norteamericanos y eventualmente lo alejaron de Hollywood en 1956. Su última película la rueda en Alemania en 1960: “Die tausend Augen von Dr Mabuse” (Los mil ojos del Dr. Mabuse). Muere en 1976 a la edad de 85 años.

 

 

 

Premios UPC de Ciencia Ficción

 

La convocatoria original que llegó a UBIK en 1992En 1992 llegó una invitación a la Universidad Simón Bolívar, era una invitación a un concurso de Ciencia Ficción. El personal de correo de la universidad no sabía qué hacer con la invitación, tal vez enviarlo al Departamento de Lengua y Literatura del Decanato de Estudios Generales. La cosa sonaba lógica, eso de enviarlo a la gente de Lengua y Literatura, y no por lo de Ciencia Ficción sino por lo de novela corta. Un concurso de novela corta es algo que tiene que ver con la literatura, aún en los casos de Ciencia Ficción. Pero tal vez el departamento consideró que la Ciencia Ficción excedía su capacidad de comprensión y por ello devolvieron las invitaciones. Otra vez como al principio y al borde de la desesperación, alguien del correo que ya había utilizado las Gacetas de UBIK cuando necesitaba ir al baño, como material de lectura, desde luego, recordó que había un grupo universitario de loquitos dedicados a esos menesteres de la Ciencia Ficción. Así que la decisión adecuada fue enviar las invitaciones a UBIK. En esos tiempos de la Internet paleolítica conocer otras iniciativas de Ciencia Ficción en lengua hispana era muy poco frecuente. Las noticias viajaban lento, normalmente se circunscribían al universo anglosajón y se leían en las introducciones de Isaac Asimov.

Poco conocimiento y menos contacto se tenía de lo que se hacía en español, Cuásar de Luis Pestarini y los disquetes de Axxón era lo que generalmente conocíamos como Ciencia Ficción aficionada en latinoamérica. Un poco más profesional estaban las difusamente intemporales Más allá y Nueva dimensión. Por eso, en 1992 UBIK conoció algo más de lo que se hacía fuera de Ubikness. Debido a lo avanzado del año, decidimos que ya 1992 nos prestaba poco margen de maniobra para participar en el concurso de novela corta de la UPC y lo dejamos pasar. Al año siguiente estabamos preparados, la invitación llegó puntual por correo tradicional, pensamos, planificamos y fallamos miserablemente la cita. En 1994 llegamos al colmo de la desesperación y alguien hasta sugirió hacer la novela entre cuatro o cinco de nosotros, nada mas que añadir... Hemos sido fieles a nuestra tradición, todos los años nos proponemos participar y siempre e ineludiblemente algo se interpone en nuestros planes, generalmente es la pereza.

No obstante, el premio ha mantenido continuidad a pesar de nuestra ilustre ausencia y en mayo de 2003 saldrá la edición habitual de las novelas cortas ganadoras del premio UPC. Ediciones B es la encargada de la publicación anual del volumen con las obras ganadoras del  premio en su colección Nova Ciencia Ficción. El premio UPC de novela corta de Ciencia Ficción es el más prestigioso en Europa dentro del género y a escala mundial es el que otorga la mayor suma de dinero a la obra ganadora.

La colección de pronta publicación tiene un título sencillo, al igual que sus antecesoras, pero que lo dice todo: Premio UPC 2002. El volumen recoge las obras ganadoras y algunas de las menciones del jurado en la edición del año pasado. El prólogo del libro es de Miquel Barceló.

 

 
 

El premio de UPC de Ciencia Ficción es convocado todos los años por el Consejo Social de la Universidad Politécnica de Cataluña. La primera edición del premio fue en 1991 y en 1992 el premio se hizo internacional (el año en que llegó la invitación a UBIK); desde sus inicios y de forma ininterrumpida ha premiado decenas de interesantes obras en varios idiomas en el campo de la Ciencia Ficción.

El premio tuvo su origen en ocasión del veinte aniversario de la UPC: en 1991 se decidió realizar una primera y única edición del premio de Ciencia Ficción y para ello se basaron en un antiguo concurso de literatura que el Consejo Social realizaba en el ámbito universitario cada dos años. Esa primera edición permitió novelas escritas en catalán y castellano. Sin embargo, dado el éxito cosechado por la primera versión del concurso, éste se afianzó y se convirtió en internacional, y se amplió a obras escritas también en francés o inglés.

El premio otorga un millón de pesetas a la obra ganadora y dos menciones especiales de 250.000 pesetas cada uno. Una de esas menciones está destinada a reconocer la mejor novela corta escrita por miembros de la universidad. Las obras participantes deben ser inéditas y tener una extensión entre 25.000 y 40.000 palabras. Los idiomas permitidos son el castellano, catalán, francés e inglés.

En la edición de 2002, premiada el 27 de noviembre pasado, Escamas de cristal del español Pablo Vilaseñor y La ruta a Transcendencia del argentino Alejandro J. Alonso compartieron el primer lugar. La mención UPC correspondió a una estudiante de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicaciones de Barcelona, Irene da Rocha Fort con su novela corta Teorema y a Fermín Sánchez Carracedo, profesor del Departamento de Arquitectrura de Computadores, con su obra Odisea. La mención especial correspondió al francés Rossetti Christophe Franco con Rejet.

Los miembros del jurado también reconocieron con menciones (aunque sin recompensa en metálico) a: Jennifer del estadounidense Charles Gleason Oberdorf, Hipernova del cubano Vladimir Hernández Pacín y Monpia 4 finals de Pau Fonseca Casas.

En esta XII edición se presentaron 125 novelas de una docena de países diferentes. Del total de obras participantes,  39 obras provinieron del exterior (31%), de éstas el país que envió más obras fue Estados Unidos con 10, latinoamérica se hizo presente con 21 autores (México, Argentina, Colombia, Panamá y Ecuador). Otros países que participaron fueron Francia, Israel, Alemania y Australia. La gran mayoría de las obras fueron escritas en castellano, pero también se presentaron escritos en catalán, francés e inglés.

 

Convocatoria al Premio UPC 2003 de novela corta de CF

Se convoca al Premio UPC de Ciencia Ficción 2003 con las siguientes bases:

1. Pueden optar al premio las narraciones inéditas que se puedan encuadrar dentro del género de la ciencia ficción.

2. Las obras presentadas, escritas en catalán, castellano, inglés o francés, deben ser enviadas por duplicado, mecanografiadas a doble espacio, y deben tener una extensión aproximada entre 70 y 115 hojas de 30 líneas de 70 caracteres. No se devolverán los originales recibidos.

3. El autor/a debe firmar su narración con un lema o seudónimo y adjuntar un sobre cerrado que contenga los siguientes datos:

Nombre completo, número de identificación personal (DNI o similar), dirección y teléfono o fax de contacto.

En la parte exterior de este sobre se hará constar el título de la narración y el lema o seudónimo de la firma. Los miembros de la UPC señalarán también esta condición con la indicación: «Miembro UPC» en el exterior de dicho sobre.

4. Los originales deben dirigirse a:

Consell Social de la UPC
Edifici NEXUS. Gran Capità 2-4.
08034- Barcelona.
Tel. 93 401 63 43 - Fax: 93 401 77 66 
consell.social@upc.es

En el sobre se debe indicar claramente:

Premio UPC de Ciencia Ficción 2003

5. El plazo de presentación de los originales de la edición de 2003 acaba el 15 de septiembre de 2003. La decisión del jurado, que será inapelable, se hirá pública antes de que acabe el año 2003.

6. De acuerdo con la opinión del jurado, se concederá un premio de 6.000 Euros y, si el jurado lo cree oportuno, una mención especial de 1.500 Euros. Opcionalmente, se podrá conceder también una mención de 1.500 Euros a la mejor narración presentada por un miembro de la UPC.

7. El premio, que se concederá anualmente, podrá ser declarado desierto.

8. Los ganadores de los premios y menciones ceden los derechos de la primera edición en castellano y en catalán a la UPC y renuncian a cualquier otra remuneración económica procedente de dichas ediciones.

9. La novela ganadora será publicada por la UPC a través de Ediciones B, en su colección "NOVA ciencia ficción".

10. La participación en el Premio UPC de Ciencia Ficción 2003, supone la aceptación de estas bases.

 

 

 

 

En cada edición del concurso, el Consejo Social de la UPC invita a una personalidad de la ciencia ficción mundial que esté relacionada con el mundo académico y universitario. Los invitados de honor dictan una conferencia magistral en el acto de entrega de los premios. Han sido invitados en años anteriores Connie Willis, Joe Haldeman, Brian Aldiss y Alan Dean Foster, entre otros. En la edición del 2002 el invitado de honor de la entrega de premios fue el reconocido escritor Vernor Vinge, quien pronunció la conferencia "La singularidad Tecnológica". Vernor Vinge es matemático y profesor asociado en la San Diego State University, ha ganado tres premios Hugo: en 1993 por Un fuego sobre el abismo, en 2000 por Un abismo en el cielo y en 2002 con el relato Fast times at Fairmont High. El mismo Vernor Vinge resumió su conferencia en dos frases: "en unos treinta años, dispondremos de los medios tecnológicos para crear inteligencia artificial superhumana. Poco después, la era humana acabará".

 

Ganadores del premio UPC de novela corta de Ciencia Ficción

1991

Mundo de dioses, de Rafael Marín Trechera (España).

El círculo de piedra, de Ángel Torres Quesada (España).

1992

Naves en la noche (Ships in the Night), de Jack McDevitt (EEUU).

Premio UPC 19931993

El mundo de Yarek, de Elia Barceló (España).

1994

Seven views of Olduvai gorge (Siete vistas de la garganta Olduvai), de Mike Resnick (EEUU).

De otro tiempo, mi amor (Quondam My love), de Ryck Neube (EEUU).

1995

El coleccionista de sellos, de César Mallorquí (España).

Premio UPC 19961996

Los ojos de un Dios en celo, de Carlos Gardini (Argentina).

1997

Psychospace (Psicoespacio), de Robert J. Sawyer (Canadá).

Soulsaver (El salvador de almas), de James Stevens-Arce (Puerto Rico).

1998

Block Universe (Universo monolítico), de Robert J. Sawyer (Canadá).

Premio UPC 1999: La portada se ponde abstracta. Cambia el logo de Nova1999

Homunculus, de Alejandro Mier (México).

Iménez, de Luis Noriega (Colombia).

2000

Buscador de sombras, de Javier Negrete (España).

Salir de fase, de José Antonio Cotrina (España).

Premio UPC 2001

2001

El Libro de las Voces, de Carlos Gardini (Argentina).

2002

Escamas de Cristal, de Pablo Villaseñor Muñoz (España).

La ruta a trascendencia, de Alejandro Javier Alonso (Argentina).

 

 

Pueden encontrar más información sobre el premio UPC de novela corta de Ciencia Ficción en: http://www.upc.es/cienciaficcion/ 

 

 

         
         
         

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