Un café literario, JCAN sigue su cuento y Hal Clement   Ubikverso, Ciencia Ficción y Fantasía... Pronto
     
 

 

Pura nostalgia...

Café Literario de Ciencia Ficción

Alrededores selváticos del Museo de Ciencias: 31 de mayo

Sobre los eventos accesorios de una cita cafetalera

El resumen que se volvió artículo

ConFrancisco 1993. Los premios Hugo

¡Autor, autor!

El Hugo

¡A la carga!

Epílogo

Hal Clement (1922 - 2003)

 

La letra Este número es mágico porque es totalmente ubicuo. Está enclavado en 2003, pero sale publicado en 2004. Una dicotomía que resulta en una oportunidad única de desearles un feliz año 2004 sabiendo que estarán allí, ya en 2004, del otro lado de la pantalla, leyendo Desde el Lado Obscuro, o DLO como se le conoce en los bajos fondos. En este número Juan Carlos termina su relato de sus andanzas en ConFrancisco 1993. Ya ha cumplido con dos de sus cuatro presencias en las convenciones mundiales de Ciencia Ficción... cuatro hasta ahora... pues seguramente piensa que no hay quinto malo. En medio de la correspondencia que mantuvimos durante la preparación de este artículo se nos ocurrió la posibilidad de crear en un futuro un portal que trate exclusivamente las Convenciones Mundiales de Ciencia Ficción desde nuestro punto de vista y en español. Por ahora nos tendremos que conformar con leer los dispersos aportes de Juan Carlos sobre MagiCon en 1992 (en la Gaceta de UBIK Año 6, Número 19 de mayo de 1993 y una pequeña referencia en DLO 7) y ConFrancisco en 1993 (en DLO 7 y en el presente número).

Completan esta edición de DLO una tragedia en tres actos del Café Literario de CF que se realizó en el Museo de Ciencias el 31 de mayo de 2003, con las advertencias usuales al lector de que hay mucho de percepción y referencias ubikuas colaterales y poca sustancia objetiva, pero en fin qué se le va a hacer, es Jorge, comprendan. Por último una biografía en homenaje a Hal Clement, otro antediluviano que se escapó de esta realidad en octubre pasado. Los tiempos siempre cambian.

 

 
     

 

     
 

Café Literario de Ciencia Ficción

Tragedia en tres actos:  relato nostálgico de una invitación inesperada. Acto primero: El café literario en persona y lo que aconteció en él. Acto segundo: El caos de la organización ubikense y las ventajas de ser caótico. El café visto distorsionado desde el punto de vista de una mente perturbada. Acto tercero: Un artículo más sobre la Ciencia Ficción o el resumen personal de lo que se habló en un café literario.

 

Alrededores selváticos del Museo de Ciencias: 31 de mayo

El 31 de mayo de 2003 se realizó un café literario de Ciencia Ficción en los patios del Museo de Ciencias. Por múltiples razones la invitación llegó a UBIK a última hora, un correo electrónico enviado desde el formulario de nuestra página web aterrizó sin estruendo en el buzón el día 26. Aquello fue sorprendente, no la invitación, sino el que alguien haya visitado la página de UBIK; generalmente el ambiente bucólico de las páginas no es perturbado ni siquiera por un ratón extraviado.

Museo de Ciencias visto desde el Museo de Bellas Artes. Caracas, VenezuelaLeo los mensajes de UBIK dependiendo de mi temperatura corporal, cuando ésta es baja hiberno, a veces tumbado al sol a la orilla de una cañada. En ese caso el buzón tiende a engrosar por la ausencia de un estado catabólico que consuma la acumulación de bytes. Cuando la temperatura aumenta por convección, un ataque histérico y descontrolado de toda la masa neuronal, que provoca un movimiento ininterrumpido del cuerpo, generalmente manos y ojos, me empuja a la lectura. Afortunadamente en esos días mi temperatura estaba en alza y me hallaba zambullido de lleno en actividades de ubikense serio, leyendo aquí, corrigiendo allá, preparando eso, sacando aquello y tenía el estómago repleto de ideas, sólo el estómago porque lo que es mi cerebro realmente comienza a funcionar a los 451 grados... lástima que a esa temperatura no tenga tiempo de leer lo que escribo. Por esa razón me encontré con la sorpresa el día 27 y lancé chillidos subsónicos con la intención de ecolocalizar a otros miembros de UBIK. Normalmente eso no funciona, pero en esta ocasión tampoco funcionó y desesperé en la espera. Viendo que UBIK seguía siendo una asociación retrógrada tecnológicamente hablando, me decidí por los mensajes de humo pero llovió todo el día y por alguna razón la madera se negó a arder. Con reluctancia me resigné a utilizar el teléfono y atrapé a Yamil con el viejo ardid del pañuelo sobre la bocina. Cayó redondo y no lo digo por su forma tridimensional, pues en ese caso lo más apropiado hubiera sido: "cayó esférico", sino porque contestó cándidamente: “Yamil al habla”. “Ajajajá, no puedes negarte, es inaceptable una excusa elusiva”. Acorralado, sin vías de escape, pues el dios-que-está-en-los-agujeritos-de-la-bocina había hablado de pronto con la voz de Jorge, Yamil accedió a asistir al Café Literario el 31 de mayo. Víctor cayó en una emboscada fraguada por Yamil quien estaba resuelto a no ser el único, pero ya la noticia se había regado y los demás huían en desbandada: Yván llamó la tarde del 28 para decir que no estaba y no había leído la invitación. Roberto estaba contando lentejas y no creía que pudiera terminar para el 31 a las 4 de la tarde. Manuel vino con el cuento de que estaba en Sacramento y no se iba a mover desde los Estados Unidos sólo para tomarse un café literario. Como Alessandro y Freddy están desaparecidos desde que la rana echó pelos llamaron para ofrecer sus excusas pero nadie los escuchó. Los demás miembros están tan viejos que cualquier movimiento por más leve que sea puede acarrearles el desprendimiento de alguna partícula de su reseca anatomía.

Alto, esperen... me equivoqué... ¡Asimov es lo máximo!Para mal o para bien, ya la tripulación estaba completa. El día 31 de mayo amaneció como cualquier otro, razón por la cual no le presté atención a que ya era de día y mucho menos me importó notar que estaba conduciendo hacia Caracas un día sábado. La crónica casi onírica de los eventos accesorios de un café literario aparece relatada en la sección siguiente, una sección tan importante que se la pueden saltar si están aburridos.

El café literario careció de café, aunque yo por mi parte me tomé una limonada (¿Limonada literaria?), por un momento pensamos que también iba a carecer de gente, pero ese detalle se subsanó después de unos diez minutos. La conversación versó sobre varios aspectos de la Ciencia Ficción, mientras Hanna Carjevschi, la culpable del Café Literario, se empecinaba en orientar el cauce del discurso en la dirección de la cultura, la literatura, la filosofía y todos aquellos aspectos que sabemos con seguridad no tienen nada que ver con la Ciencia Ficción. La gente derivaba hacia los costados sobre todo cuando Juan Raffo sugería nuevos derroteros, el resultado fue un aceptable intercambio de información que arañó la superficie de algunos de los temas de siempre: ¿Qué es la Ciencia Ficción?, el elemento científico en la Ciencia Ficción, los temas más recurrentes del género, lecturas recomendadas para el lector que no sabe si UBIK es una novela o una pomada para las hemorroides (aunque todos sabemos que UBIK es una asociación de Ciencia Ficción... pero si tengo que escoger me quedo con la pomada), la realidad editorial latinoamericana, la baja oferta de nuevos títulos en las librerías y la potencialidad de Internet... El Café duró cerca de una hora, por lo que al final estaba bien frío. Preparé un resumen con mi visión personal de los temas discutidos en el Café Literario, si tienes valor puedes leer el resumen en la sección que sigue a la sección siguiente.

Disputa de fanáticos en pleno CaféEl balance del encuentro fue muy positivo, permitió censar un nicho no explotado de actividades de discusión y establecer contacto con UN MIEMBRO DE LA LISTA (ojalá hubieran sido más pero todos los canallas se escudaron en la excusa de lo precipitado de la cita, algunos hasta llegaron a esgrimir que vivían fuera de Venezuela). Quizás lo más importante del Café Literario fue descubrir que aún conservo la misma pasión por la Ciencia Ficción que poseía en otros días... días lejanos pero muy similares.

Así es, escribir CF o escribir sobre CF es agradable, leerla lo es aún más, pero compartir una velada hablando con otros desquiciados sobre el objeto de nuestra locura es algo que el dinero no puede comprar, para lo demás está la tarjetita famosa. Es así porque la CF tiene unos límites tan difusos y sus raíces penetran tan profundo que ineludiblemente cuando se comienza a hablar sobre CF, lo que realmente hacemos es excavar en nuestros recuerdos y enriquecerlos con las nuevas visiones de otros seres a quienes también les ha dado por perder el tiempo leyendo, viendo, escribiendo y pintando cosas que no existen todavía, que tal vez no existan nunca, pero que de una forma u otra siempre están sucediendo, a cada instante, en cada pensamiento, en cada consecuencia en el apresurado e irrepetible transcurrir de la historia.

 

Sobre los eventos accesorios de una cita cafetalera

Llamé a Yamil a eso de las dos y media de la tarde, ya lo había hecho durante la mañana pero nadie respondió. Lo peor es que la mañana del sábado fue un caos de rutina: la panadería, la farmacia, el agua, el sol, el estacionamiento y la medición del número de pasos desde la puerta del auto hasta la puerta de la tienda. Decir que Museo de Ciencias 2523. Caracas. Federación Sudamericanaestaba cansado sería una mentira, pero estaba agotado y con la lengua afuera. “Víctor me dijo que iba a estar allá a las tres y media”. “¿Las tres y media?” “Así es”. Me comí la panamericana temerariamente, bueno... casi temerariamente y llegué al Museo de Ciencias a eso de veinte para las cuatro. Víctor ya estaba allí tomándose una chicha. Después del saludo de rigor y tenía que ser riguroso pues teníamos un pocotón de años que no nos veíamos, puro correo electrónico, lo puse al tanto: Hanna Carjevschi, había establecido contacto conmigo buscando un experto en Ciencia Ficción. Ella buscaba un experto y me consiguió a mí, yo pensé que si íbamos unos cinco miembros de UBIK sería lo más parecido a un experto en Ciencia Ficción, pero fallé miserablemente pues sólo conseguí a tres. Tendríamos a tres quintos de un experto, pero en sólo dos días era una proeza.

Estuvimos un rato hablando de nuestras vidas acoquinadas por la rutina de la vida urbana cuando decidimos pasar a ver el ambiente del café. El Museo de Ciencias estaba igualito, igual a cualquier Museo de Ciencias de cualquier parte del Universo, adentro estaba lleno de naftalina y formol y afuera estaba el remedo de jungla tropical, regadas por los senderos selváticos estaban las mesitas del café. Dimos una vuelta y vimos un sospechoso círculo de sillas en un claro del bosque, típico vestigio de algún acto ceremonial. Esa fue nuestra primera suposición acertada de la tarde, nos vimos un par de segundos, la respuesta era obvia: ya teníamos el lugar del diálogo literario con los expertos... sólo faltaban los expertos.

Nos sentamos en un par de sillas y decidimos esperar, Yamil seguramente llegaría al filo de la medianoche. Había llevado unas cuantas gacetas de UBIK, estaban amarillentas, no en balde eran lo que pudiera denominarse documentos históricos. Hojeamos la historia en sus páginas, pero no leímos nada, creo que quizás porque nos lo sabíamos de memoria. Sólo hojeamos las gacetas y dejamos que la diagramación nos recordara los días de trabajo y el tiempo que nos tomó llegar a esas versiones, las últimas, de la gaceta.

Con todo el equipo necesario para el Café Literario de CFAl filo de las cuatro de la tarde Yamil nos hizo quedar mal pues se apareció en el patio del Museo de Ciencias, a decir verdad lo esperábamos un poco más tarde, pero nadie es perfecto. Venía acompañado de Elizabeth y le echó a ella la culpa de su retraso de diez minutos. Ya en ese momento la masa crítica era notoria y no lo digo por Yamil, sino porque éramos cuatro y teníamos cara de estar esperando algo y no precisamente un milagro. Hanna se nos acercó recelosa, típica conducta de un homínido que no conoce las intenciones de una jauría. Fue nuestro segundo acierto, previamente, estando sentados en las endebles sillitas de madera la habíamos visto pasar y un fogonazo nos iluminó el espacio intracraneal: esa muchacha tenía cara de ser Hanna. Con tantos aciertos nuestra fama de profetas había alcanzado el umbral de la divinidad, pero ese instante sublime sólo necesitaba ser roto cuando abriéramos la boca y eso no resultó nada difícil... abrimos la boca: “Sí, venimos por el Café Literario”. “Sí, soy Jorge. Este es Víctor y este es Yamil. Todos miembros de UBIK”. Bueno, lo de miembros de UBIK es una acotación histórica, pues viejitos como somos, nuestra participación en UBIK se remonta a casi diez años en el pasado. En la actualidad somos lo que en jerga ubikense se denomina ilustres fantasmas, hacendosos pero fantasmas. Seres de Ubikness con existencia vaporosa que a veces están allí, pero al siguiente un ventarrón se los lleva bien lejos.

Hechas las presentaciones, Hanna nos invitó al círculo de las sillas en el claro del bosque, hondonada de concreto destinada a los ritos de la conversación de distintos clanes de Homo sapiens. “Cómprense un cafecito, mientras notifico que el evento se va a llevar a cabo”.  Con esa revelación, Hanna dió su primera muestra de conocer a UBIK mejor de lo que podríamos suponer en un no iniciado, contaba con la proverbial maldición de UBIK: la terminitis anquilosante. Pero afortunadamente, aunque es un mal crónico de UBIK, a veces algunos conjuros apartan tal maldición del camino de nuestras empresas y permiten que de vez en cuando algunas obras culminen graciosamente, así que a pesar de todos los signos este parecía ser uno de esos casos graciosos.

No nos compramos ningún café, a excepción de Yamil a quien le encanta llevar la contraria. Nosotros, como ejemplares representantes de la compactación social de UBIK nos aprovisionamos de sendas limonadas. Iba a ser definitivamente la tarde de la Limonada Literaria. El círculo de sillas era atractivo en medio del claro selvático, pero algo en la disposición de las sillas, en el ángulo de las ramas de algunas plantas, en la caída lánguida de las hojas de algunas palmeras poseía una atmósfera ominosa, una incoherencia dimensional de planos aberrantes que se superponían unos a otros como una trampa laberíntica. Pienso que tal vez mi cerebro trastornado imaginaba toda suerte de desventuras en un Café precipitado, pero lo cierto es que la atmósfera pesada se reveló en gruesas gotas de lluvia que cayeron brevemente y luego se abstuvieron de intervenir. Mucho se habló aquella tarde, sobre todo de Ciencia Ficción... aunque para eso era el encuentro, de no haber ocurrido así, de haber hablado de jardinería o del control de los esfínteres de las ratas de campo, aquel Café Literario de Ciencia Ficción hubiera sido muy extraño.

El miembro de la lista y KlaatuAfortunadamente, un miembro de la lista ubik-l respondió al llamado tribal y se presentó en el Café. No lo vi llegar, pero ya estaba allí, sentado, frente a mí. Tal vez se había teletransportado desde algún lugar entre ubik-l y google. Era Juan Raffo, gracias a su llegada pudimos simular casi a un experto... aunque Yamil traicionó a UBIK, aunque no a su leyenda, cuando a los cinco minutos de iniciada la conversación hizo aparecer de la nada, gracias a sus oscuras artes nigrománticas, a un conocido que “casualmente” se había perdido en el laberinto selvático y terminó tropezando con el montón de sillas del círculo. “¡Pocho!” (Ese es el verdadero nombre de Yamil, Yamil es sólo una equivocación materna que quedó lapidada en el registro civil). A partir de allí, Yamil se levantó y entabló una conversa sobre la vida sexual de las caracolas marinas y no supimos más nada de él hasta el mismo final del evento.

El final terminó como todo final, con una disolución al negro y la lista de créditos en letritas blancas trepando por la pantalla. Hanna nos arrancó la promesa de que íbamos a preparar un resumen de la charla para colocarlo en el portal del Museo de Ciencias, así que prometimos solemnemente en nombre del gobierno bolivariano y todos sus edecanes, y ella por su parte también prometió que el espacio estaría allí, esperando. Tuve miedo de decirle que si por UBIK era, el espacio podría llenarse de telarañas; sin embargo, sonreí y le aseguré que no había problema, que puntualmente tendría su resumen. Hanna también sonrió y no me pasó por la mente que por su mente pasaban las mismas dudas que a mí me atosigaban, que el Museo de Ciencias también tenía su espacio en el reino de Ubikness.

Nos despedimos. Sonreímos mucho y estrechamos manos. Juan Raffo se quedó unos minutos para hablar algo más de CF, en la intimidad de los fanáticos, con la jerga, las señas y los códigos que sólo nosotros comprendemos... me sentí de nuevo en UBIK... y eso puede ser peligroso, porque estar en UBIK lo distancia a uno bastante de la realidad. Prometió subir al directorio de ubik-l la lista de obras de CF que tenía en unos quinientos CD de su propiedad. Realmente la biblioteca de Alejandría quedaba como una taguara municipal... y Juan Raffo cumplió puntualmente y días después subió a ubik-l su lista de quinientos CD con sopotomil millardos de obras de CF, las escritas, las que se escriben y las que están por ser escritas en los próximos doscientos años.

Nos despedimos, esta vez de Juan Raffo, otra vez apretones de manos y la señal de fanático de CF que no debe ser revelada jamás a nadie que no pertenezca a la hermandad de los lectores de CF.

En ese punto, promediando las seis de la tarde ya quedábamos sólo cuatro: Víctor, Yamil y Elizabeth... yo a veces no me cuento, porque con tan enorme ego me resulta imposible separar al universo de mi persona. Decidimos irnos a la Feria del Libro que se encontraba cerquita, en el Parque Los Caobos y hacia allá nos marchamos, a encontrar la oferta actual de Ciencia Ficción. Sobre el fracaso de la expedición y los avatares de hallar algo digerible entre tanto esoterismo hablaré en otra oportunidad... pues esa es otra historia.

 

El resumen que se volvió artículo

Desconexión de Hal 9000 (todas las fotos de la trilogía del Café Literario pertenecen a diversas películas de CF)¿Quién no ha visto 2001 una odisea del espacio, Blade runner, Parque Jurásico o The Matrix? Seguro que son muy pocos los que no han estado en contacto con al menos una de estas películas de Ciencia Ficción, pero también es seguro que pocos son los que sabrán que esas películas están basadas en obras literarias, obras de visionarios que imaginaron esos mundos antes de que algún cineasta de Hollywood las pusiera en imágenes o un productor aventurara capital en una empresa tan vistosa en efectos especiales. Pero de lo que no hay dudas es que para todos nosotros eso de la Ciencia Ficción es algo mágico, algo que tiene que ver con la ciencia y el futuro, pero sobre todo que tiene que ver con la imaginación.

 ¿Qué es la Ciencia Ficción?

The Matrix vista como una espiral de piedras semipreciosasSucintamente, la Ciencia Ficción es un género literario que explora las relaciones del hombre con la ciencia y la tecnología y las consecuencias del empleo de éstas sobre la vida humana. El estudio de la Ciencia Ficción sobre la influencia de la ciencia sobre la especie humana centra los intereses del escritor y del lector en la concepción y desarrollo de la idea, más que en la forma literaria de la obra. Quizás esta es una de las propiedades que más aprecian los fanáticos del género y separa a la Ciencia Ficción de la corriente principal de la literatura, de tal modo que la Ciencia Ficción existe como una cultura aparte por sus méritos propios con sus códigos y supuestos que la definen. Cine, comic, pintura, dibujos animados y por supuesto, literatura, giran en su propio universo de Ciencia Ficción.

La Ciencia Ficción no es más que la expresión del deseo del hombre por lo maravilloso y ese sentido nos ha acompañado quizás desde Laetoli. Sin embargo, aunque hay escritos antiguos que exploran lo maravilloso y los llamamos leyendas o mitología, el componente científico es nulo. Realmente es a partir de la revolución científica iniciada en el Renacimiento, cuando algunos literatos comienzan a introducir elementos científicos, aunque de forma marginal en ese mundo de lo maravilloso. Ya a ...asomarse al género... ¡pero no tanto! Replicante en proceso acelerado de envejecimientomediados del siglo XIX Julio Verne apoya significativamente sus historias de aventuras en el conocimiento científico. Pero es con el inicio del siglo pasado cuando el género adquiere sus características definitorias. Ambos, H.G. Wells sembrando las ideas temáticas más importantes de la Ciencia Ficción y Hugo Gernsback con la publicación de Amazing la primera revista del género, definieron y establecieron las bases y el código que gobernarían el quehacer literario de las generaciones siguientes de escritores de Ciencia Ficción. Se había creado un nuevo nicho literario.

La Ciencia Ficción creció a partir de entonces y bajo el amparo de las revistas se desarrollaron las generaciones de escritores y lectores. El género ha recorrido un largo camino desde comienzos del siglo pasado hasta el tiempo presente. Su temática y hasta su forma han cambiado en respuesta al entorno: el optimismo eufórico de la ciencia de los treinta y cuarenta, el pesimismo y lobreguez de los cincuenta, la nueva ola psicodélica de los sesenta y setenta, la invasión del ciberespacio y la realidad virtual de los ochenta y noventa... 

Ciencia Ficción anglosajona y Ciencia Ficción de habla hispana.

¿Será el júbilo paleontológico del experto o hay algo escrito en la cáscara?Como fenómeno artístico de origen anglosajón, la Ciencia Ficción ha sido monopolizada por las naciones de habla inglesa. El aporte de habla hispano siempre ha sido marginal y generalmente ignorado por la Ciencia Ficción anglosajona. España, Argentina y México han sido las naciones que mayores aportes han legado a la Ciencia Ficción en nuestro idioma, con nombres que suenan dentro del ámbito del género en español: Domingo Santos, Javier Redal, Carlos Gardini, Angélica Gorodischer, Hugo Correa y Mario Levrero, entre otros.

En Venezuela hemos vivido tiempos mejores en lo que respecta a oferta editorial, los setenta y ochenta estuvieron marcados por una oferta de títulos más que adecuada para la demanda en las librerías de la Caracas, casi en su totalidad las obras disponibles eran traducciones de los maestros de la generación de oro (1930-50) y provenían de editoriales de España, Argentina y México. La crisis económica iniciada en los noventa y que aún nos avasalla redujo drásticamente la oferta de libros de Ciencia Ficción en los anaqueles y es una de las razones por las cuales es difícil leer las últimas generaciones de autores de Ciencia Ficción.

No obstante, gracias a Internet ahora es posible un acceso más fácil a la literatura de Ciencia Ficción en español, principalmente autores noveles se dan a conocer en revistas electrónicas del género de España, México, Chile y Argentina. Lo que antes  era un movimiento aislado, publicaciones sufridas en papel y de bajo tiraje y muy corto alcance, reprimidas por los obstáculos geográficos, hoy tienen solamente los límites que impone la red internacional y algunas de las desventajas de leer en un monitor titilante… aunque una buena impresora puede resolver la mayoría de esos problemas.

 ¿Dónde comenzar?

Segunda obra de la Trilogía de las fundaciones... no me hablen de las restantes secuelasLeer Ciencia Ficción es disfrutar de la lectura, escapar de la realidad y sumergirse en el universo del escritor y sus leyes, es saborear la idea por sobre todas las cosas y reclinarse sobre la trama y dejarse llevar a donde ésta quiera. Pero leer Ciencia Ficción también es un proceso delicado que requiere que el primer contacto no sea traumático, que nos permita asir una tabla de rosetta que contiene todas las claves y nos permita internarnos en la selva de palabras con una buena brújula, sólo así podremos regocijarnos en una deliciosa lectura de Ciencia Ficción.

Segundo libro de la serie de Mundo de Río...Para un lector no iniciado lo mejor para comenzar son las obras de Asimov: La trilogía original de las fundaciones, Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación y las novelas y antologías sobre los robots y sus tres leyes de la robótica. El universo asimoviano es una forma divertida y ligera de comenzar a adentrarse en los mundos subyugantes y retadores de la Ciencia Ficción. Con un poco más de experiencia el lector podría intentar la lectura de la obra de Philip José Farmer: sobre todo su pentalogía de Mundo de Río (A Vuestros cuerpos dispersos, El fabuloso barco fluvial, El oscuro designio, El laberinto mágico y Dioses del Mundo de Río); o quizás leer a Ray Bradbury y sus Crónicas Marcianas o los libros de la saga de Duna de Frank Herbert.

 Palabras finales.

Normalmente las palabras finales son las que se colocan al final de un documento y en este caso no son una excepción... sólo que espero que las consecuencias de estas palabras finales tengan continuación. Espero que te motiven a adquirir, indagar y leer Ciencia Ficción, que te permitan entrar a ese universo que tal vez ya has disfrutado reclinado en la butaca de una sala de cine. Por eso las mejores palabras finales deberían ser: ¡Bienvenido a la Ciencia Ficción!

 

 
     

 

     
 

ConFrancisco 1993. Los Premios Hugo

Segunda parte y final de las andanzas de JCAN en ConFrancisco, año 1993. Esta sección no estuvo lista a tiempo para ser publicada en el número especial de noviembre. Menos mal porque ya ese número era lo suficientemente enorme como para disuadir a mas de uno. Esta entrega culmina la narración de Juan Carlos sobre la LI Convención Mundial de Ciencia Ficción. No es el final porque ya está escribiendo o proyectando o imaginando o ¡sabe Dios qué estará pasado por su cabecita!, las vivencias de un criollo en las citas anuales de la Ciencia Ficción anglosajona. Pero como sólo podemos asirnos con cierta seguridad al presente, los dejo con el cierre de la historia de JCAN en ConFrancisco.

 

¡Autor, Autor!

El domingo comenzó como tantos otros: ¡después de las 11 AM!

En la noche de la Mascarada se celebran la mayoría de las fiestas abiertas a todos los asistentes a la convención, así que no era de extrañar la baja de asistencia de los aficionados hasta tempranas horas de la tarde. Estas "reuniones" se realizan por cuenta propia de los patrocinadores (Editores, Productores, Fans, etc.) en las suites arrendadas en los hoteles oficiales de la convención. Así, muchos aficionados tienen la oportunidad de participar en varias juergas en la misma noche, mientras se pasean de una habitación a otra.

A la espera del servicio de mesaLuego de asistir a un par de paneles, me dediqué a recolectar la mayor cantidad de autógrafos posible. Aunque el programa de la convención contempla sesiones de autógrafos organizadas en diferentes áreas del complejo, cualquier aficionado puede siempre recurrir al emocionante deporte de la cacería de autores que deambulan inocentemente por los pasillos.

He aquí algunos de los autores y artistas que aceptaron posar para mi cámara:

 
 

Poul y Karen Anderson

 
 

El Decano Viviente de todos los Autores del Género

Se parece a Jerry Pournelle, pero no es Jerry Pournelle

Al final de DLO pueden leer una biografía en su honor

Elegante y cansado

 
  Jack Williamson Forrest Ackerman Hal Clement

L. Spague de Camp

 

 

 

El Hugo

Los premios Hugo se conceden anualmente desde 1955. Aunque la idea de entregar un premio votado por los asistentes a la convención ya se había llevado a cabo en 1953, hasta 1955 no se institucionalizó esa práctica, de manera que en la convención del año 1954 no se concedieron premios. El nombre del premio es un homenaje a Hugo Gernsback, el editor de la revista Amazing Stories y creador del término "scientifiction".

El procedimiento que se sigue en la actualidad para la concesión de los premios es el establecimiento de una lista de nominados en cada categoría, que son propuestos por los inscritos en la worldcon; la lista se reduce hasta cinco candidatos de los que los asistentes escogen el ganador final. Existe la posibilidad de dejar una categoría sin premio. Se trata por lo tanto de un premio popular, que refleja las tendencias del momento entre los aficionados.

La ceremonia de la entrega de estos premios pretende ser la imagen por la que los aficionados les gusta se les conozca fuera del nicho fandom: Un grupo no elitesco que desarrolla un género literario con identidad y méritos propios, merecedor de un lugar en la historia de las letras. Para lograr este fin, se emiten los boletines de prensa, se hacen las invitaciones a los medios y se publicitan los ganadores como los máximos representantes del género de ese año, elegidos democráticamente por los aficionados.

De hecho, es el único evento en la convención en la que se observa a todos sus participantes usando vestimentas formales.

Debido a que ya se me habían acabado los casetes de video Hi8 y al hecho de que me fue imposible conseguir otros nuevos el día domingo, no pude grabar la Ceremonia de Entrega de los Premios Hugo, pautada para las 8 PM de esa misma noche.

Ahora cargaba solo mi bolso de la convención y mi fiel Olympus, por lo que pude conseguir una buena posición sin mayor esfuerzo.

Ordenando mis recuerdos según el programa de la ceremonia, puedo decir que primero fue la voz de Ghod ... anunciando la entrada al escenario su Majestad Imperial el Emperador Norton I, precedido por la consabida fanfarria y demás honores protocolares.

Seguidamente, Ghod introdujo al señor Guy Gavriel Kay quién sería el maestro de ceremonias de la velada.

Luego sonó la Marcha Triunfal de la ópera "Aida", mientras el maestro de ceremonias anunciaba la entrada al salón de los nominados para el Premio Hugo de ese año, los cuales procedieron a sentarse en una sección especialmente reservada para ellos.

Los primeros premios de ésa noche fueron los Premios Seiun (especie de Hugo Poul Anderson y su Premio Seiun por "Tau Cero"japonés, nombrado en recuerdo a la primera revista de ciencia ficción japonesa: "Seiun" o Nebulosa, allá en 1954), entregado por Takumi Shibano, pionero del género en ese país.

  • Premio Seiun para la Mejor Novela Traducida a Japonés:  "Tau Cero"  de Poul Anderson
  • Premio Seiun para la Mejor Historia Corta Traducida a Japonés: "Las Gimientes Bisagras del Mundo" ("The Groaning Hinges of the World") por R. A. Lafferty.
  • Premio Seiun para la Mejor Obra de No-Ficción Traducida a Japonés: "Las Mentes del Billy Milligan" ("The Minds of Billy Milligan") por Daniel Keyes.

Forrest Ackerman hizo entonces su aparición en el estrado para hacer entrega del premio "Big Heart Award" a Marjii Ellers.

Enseguida, David Kyle, Caballero de la Orden de "St. Fantony" y miembro de "First Fandom", hizo una introducción del premio que lleva el nombre de esa prestigiosa asociación. La autora Catherine Crook De Camp (esposa del también autor L. Sprague De Camp) hizo entrega del reconocimiento a Ray Beam, quien de esa forma ganaba su entrada al Salón de la Fama de esa asociación. Si mal no recuerdo, el reconocimiento era, o venía acompañado de, un colorido bonete con una propela en la parte superior ☺.

Takumi Shibano y su Premio Especial  de ConFrancisco"First Fandom" está compuesta por un selecto grupo de personalidades que tienen en su haber al menos 30 años de contribución al género de la ciencia ficción, en sus diferentes expresiones. Así como UBIK, tienen categorías para sus miembros. Entre ellas cabe destacar la de "Dinosaurio", para todo aquel cuya participación se remonte a una fecha previa al fin de semana del 4 de julio de 1939, fecha oficial de la primera worldcon.

Luego, Takumi Shibano fue invitado a subir nuevamente al escenario para recibir de manos de Dave Clarke (presidente del comité organizador del evento) el Premio Especial de ConFrancisco por su labor como traductor y aficionado, una labor que ha "construido puentes" entre aficionados del mundo oriental y el occidental, en concordancia con el tema de la convención de ese año.

Janet Wilson Anderson, narró entonces una presentación en diapositivas acerca del cuarenta (40) aniversario de los Premios Hugo (1953-1993).

Al final de la presentación se develó el Diseño del Hugo de ese año, creado por la artista Arlin Robins.

De acuerdo a le Sección 3.5 del Acta Constitutiva de la "World Science Fiction Society" (o WSFS), la estatuilla del Hugo debe conservar la figura del cohete dEl Hugo Original (1953) otorgado a Philip José Farmer como el autor más prometedor de ese añoiseñado por Póster en inglés de la película “Destino, la Luna”, ganadora del Oscar de 1950 a los Mejores Efectos EspecialesJack McKnight y Ben Jason. McKnight maquinó en acero inoxidable los primeros premios de 1953, usando la forma clásica de los cohetes de la literatura especulativa de la época, muy similar al de la película de 1950: "Destination Moon" (basada en el clásico de Heinlein: "El Cohete Galileo" - 1947, esta fue la primera película en tratar científicamente los problemas del viaje espacial), con la excepción de unas aletas en la parte media. Benedict Jablonski, mejor conocido como Ben Jason, optimizó el mismo diseño para facilitar su producción en serie: eliminó las aletas y cambió la base de madera, originalmente redonda, por una cuadrada. Se dice que sus cambios se basaron en la insignia metálica del capó de su Oldsmobile 88 (producido a finales de la década del 50): una serie de automóviles que contaban con un motor bautizado como "Rocket", con más de 300 caballos de potencia.

Aunque la forma del cohete original debe conservarse, es potestad del Comité Organizador cambiar el diseño de la base. Para ello suele convocarse el talento de algún renombrado artista local.

Seguidamente, hicieron su aparición los Administradores de los Premios Hugo de ese Año: Kevin Standlee, David Bratman y Set Goldberg, quienes recibieron de manos de unos Agentes de Seguridad Klingon los sobres contentivos de los ganadores de los premios Hugo y Campbell.

Grupo de Seguridad Klingon entregando sobres de los Premios Hugo... ¿Dónde estará Kirk?Mike Resnick aceptando el Premio "John W. Campbell" a nombre de su hija: Laura Resnick

Stanley Schmidt, editor de Analog,  presentó primero el  Premio "John W. Campbell" de 1993 a Laura Resnick. El escritor Mike Resnick (su padre) aceptó el premio en su nombre, dado que ella se encontraba de viaje en Africa (los Resnick parecen disfrutar mucho de ese continente).

Aunque el premio no es técnicamente un Hugo, está también organizado por la WSFS como una continuación del premio al autor más prometedor, que se otorgó en algunas worldcon entre los años 1953 y 1959. Premia al mejor autor novel aparecido el año anterior, de manera que los candidatos elegibles son nuevos escritores durante los dos primeros años desde su primera publicación profesional.

Finalmente, los Hugos de ese año (1993) fueron entregados de la siguiente forma:

Mejor Novela (40.000 palabras o más): UN EMPATE entre "Un Fuego sobre el Abismo" ("A Fire Upon the Deep") de Vernor Vinge (Tor) y "El Libro del Día del Juicio Final" ("Doomsday Book") de Connie Willis (Bantam)

[Nota: No ha habido un empate en esta categoría desde 1966, cuando se otorgó el galardón a Frank Herbert por "Duna" ("Dune") y a Roger Zelazny por "Tú, El Inmortal" ("Call Me Conrad" - también llamada: "This Immortal"). Se trata de una coincidencia casi inverosímil teniendo en cuenta que no se trata de un limitado grupo de jurados que no supieron ponerse de acuerdo, sino de una considerable cantidad de votos sorteados por un complejo proceso de selección basado en el sistema Australiano de preferencia de votos ("Australian Ballot").]

Mejor Novela Corta (entre 17.500 y 40.000 palabras): "Bill Percebe, el Espacial" ("Barnacle Bill, the Spacer") de Lucius Shepard (Asimov's 07/02).

Mejor Relato Largo (entre 7.500 y 17.500 palabras): "La Revolución del Cascanueces" ("The Nutcracker Cup") de Janet Kagan (Asimov's 12/02).

Mejor Relato Corto (menos de 7.500 palabras): "Incluso la Reina" ("Even the Queen") de Connie Willis (Asimov's 04/02).

Mejor Libro Relacionado a la Ciencia Ficción: "A wealth of fable: an informal history of science fiction fandom in the 1950's", de Harry Warner Jr. (SCIFI)


Mejor Presentación Dramática, Formato Corto (menos de 90 minutos): "La Luz Interior" ("The Inner Light"). Episodio 225 (125vo Capítulo - Quinta Temporada) de la serie de televisión "Star Trek: La Nueva Generación" ("Star Trek: The Next Generation"). Salió al aire originalmente el 01/06/92  (Stardate: 45994.1 - Tiempo de la Serie). Paramout Television.

[Nota: Habiendo tenido la oportunidad de ver la totalidad de la serie en secuencia, puedo decir que este capítulo resultó ser mi favorito]

Mejor Representación Dramática, Formato Largo (más de 90 minutos): No se otorgó premio en esta categoría.

Mejor Editor Profesional (editor de publicaciones profesionales con tiraje de mas de 10.000 ejemplares): Gardner R. Dozois (Asimov's , varias antologías). Dozois ostenta el récord indiscutible en esta categoría con 14 Hugos, otorgados entre 1988 y 2003.

Mejor Artista Gráfico Profesional (artista cuyas obras han aparecido en publicaciones profesionales): Don Maitz.

Mejor Arte Original: "Dinotopia" por James Gurney. Motivado por las ilustraciones del libro: "Dinotopia: A Land Apart From Time", publicado originalmente en 1992 (inglés) con un tiraje de 400.000 ejemplares y luego traducido a 18 idiomas. Gurney volvería a ganar el Hugo en 1996 por su libro: "Dinotopia: The World Beneath", año en la que esta categoría fue eliminada definitivamente del concurso. La categoría fue introducida originalmente en 1990.

Mejor Revista Semiprofesional: "Science Fiction Chronicle" dirigida por Andrew I. Porter.

[Notas:

Mientras paseaba por el Salón de Detallistas ("Dealers' Room") tuve la oportunidad de conversar brevemente con el señor Porter, luego de lo cual decidí suscribirme a esta revista de frecuencia bimensual. Posteriormente descubrí que el principal atractivo de la misma eran sus portadas. Locus contiene una información mejor estructurada y más amplia sobre los avatares del género, incluyendo publicaciones y noticias fuera del coto estadounidense, por lo que decidí no renovar mi suscripción en 1994.

La revista fue vendida luego, en mayo del 2000, a la editorial DNA Publications Inc. Posteriormente pasó a convertirse en una publicación mensual.

Según la Sección 3.3.10 del Acta Constitutiva de la WSFS, los requisitos para calificar en esta categoría son:

Ser una publicación no profesional dedicada a la ciencia ficción o la fantasía que, para el final del año calendario anterior, haya publicado 4 números o más, de los cuales al menos uno (1) debe haberse publicado el año previo, y que en ese mismo año anterior cumpla con al menos dos (2) de los siguientes criterios:

  • Tenga un tiraje promedio de al menos 1.000 ejemplares por número.

  • Pagó a sus colaboradores y/o trabajadores en algo distinto a copias de la publicación.

  • Constituyó al menos la mitad de los ingresos totales de cualquier persona.

  • Tiene por  lo menos el 15% de su espacio reservado para publicidad.

  • Se anuncia a sí misma como una revista Semiprofesional. ]

Mejor Revista Aficionada: "Mimosa", editada por Nicky y Richard Lynch.

[Nota: El criterio de clasificación es el siguiente: Cualquier publicación no profesional dedicada al género de la ciencia ficción, la fantasía o cualquier otro tema conexo que haya publicado cuatro (4) o más números al cierre del año calendario anterior, y de los cuales al menos uno (1) haya sido publicado ese año previo. ¿Alguien se anima? ☺☺☺]

Mejor Escritor Aficionado: Dave Langford por su publicación mensual sobre noticias del género: Ansible. Hasta el 2003 Langford ha acumulado 17 Hugos en esta categoría, ganando consecutivamente desde 1989. Adicionalmente, los 5 Hugos adjudicados a Ansible como Mejor revista Aficionada convierten a un simple mortal, a un no profesional como Langford, en el individuo mas galardonado con este premio en cualquier categoría: ¡22 Hugos!

Mejor Artista Gráfico Aficionado: Peggy Ranson.

Luego de la entrega de los galardones, vino la despedida del equipo que trabajó preparando la ceremonia, autodenominado "El Gran Guignol" ("The Grand Guignol").

Este grupo de voluntarios, dirigido por su Patrona: Janet Wilson Anderson fueron los encargados de organizar los cuatro eventos mayores de la convención: La Ceremonia de Apertura, La Mascarada, La Entrega del  Hugo y La Ceremonia de Clausura. El melodramático título que escogió este grupo de colaboradores fue tomado de una forma de teatro francés que apareció en 1897: "Le Theatre du Grand Guignol", notorio por producir presentaciones que se caracterizaban por su cualidad espectacular, sorprendiendo continuamente a la audiencia con una serie de trucos, suspenso, actos espectaculares y violencia. Aunque Wilson aclaró que su intención es transmitir a los asistentes la idea  de que planean ofrecerles una serie de experiencias excitantes, sin violencia (al menos no real).

Finalmente, la prensa fue invitada a una sesión de fotografías frente y detrás del escenario; ocasión que aproveché para tomar un acercamiento a los ganadores del Hugo y a la estatuilla de ese año.

Galería de los Premios Hugo de 1993

Peggy Ranson y su Hugo como Mejor Artista Gráfico AficionadoGanadores de la noche: Poul Anderson, Marjii Ellers, Takumi Shibano, Andrew Porter, Ray Beam, Mike Resnick por Laura Resnick, Don Maitz (asomado debajo de la barbilla de Resnick), Gardner Dozois, Peggy Ranson, James Gurney (detrás de Ranson), Nicki y Dick (Robert) Lynch, Connie Willis (con sus 2 hugos). Sentados: Harry Warner Jr., Janet Kagan (midiendo la altura de los Hugo), Vernor Vinge y  Martin Hoare por Dave Langford.

Vernor Vinge y Connie Willis con sus respectivos Hugos por Mejor NovelaEl Hugo de 1993, diseñado por Arlin Robins, tenía una base octogonal de madera con 8 placas laterales de bronce grabadas en bajorelieve. Flanqueando al Hugo están las dos novelas ganadoras de ese año

 

 

 

¡A la Carga!

La mayoría de los aficionados dedican el día siguiente a la entrega de los Hugo al penoso proceso de transición a una realidad colectiva mas amplia y menos condescendiente a sus altruistas aspiraciones de una mejor sociedad ...bla, bla, bla...en fin: ¡empacan sus petacas y se van a casa!.

Era el lunes 6 de septiembre, el último día de la convención, el programa de paneles era escaso y los temas de poco interés.

La escasa concurrencia facilitaba la circulación, mientras que los comerciantes ubicados en el Salón de Detallistas se prestaban a rematar lo que les quedaba en existencia para no tener que volver a casa con el peso muerto de su mercancía.

¡Era el día perfecto para ir de compras!

Había contado mis churupos y averiguado cuanto me quedaba disponible en la tarjeta; mi intención era darle a la dichosa paloma holográfica hasta que esta desapareciera de mi plástico (haciéndola inválida) o hasta que mi crédito se agotara, lo que ocurriera primero.☺

… 1200 páginas en cartoné con sobrecubierta … 4 kilos de Ciencia Ficción … arrastrados 7.000 Km. hasta mi Punto Fijo natal. El más completo compendio de la Ciencia Ficción anglosajonaY así ocurrió que me hice de un ejemplar de la Enciclopedia de la Ciencia Ficción ("The Enciclopedia of Science Fiction") de John Clute y Peter Nichols (en tapa dura con sobrecubierta - Orbit Publishing). Se trataba de un volumen de exhibición el cual se usó para mostrar a los clientes la obra que acababa de ser publicada en Inglaterra y que sólo podía ordenarse por correo para ese momento. La vendedora aceptó desprenderse de él hacia el final de la tarde, luego de que le explicara como era prácticamente imposible que yo pudiera recibirlo en Venezuela usando los buenos oficios de Ipostel (no aceptaban enviarla por courier).

También adquirí algunas franelas con estampados realmente ingeniosos como:

Representación geométrica del campo gravitacional, acompañada con la fórmula para el cálculo del Radio de Schwarzchild que permite definir el tamaño de un Agujero Negro. Es el radio del Horizonte de Sucesos: la superficie que rodea a un agujero negro y pasada la cual la velocidad de escape es mayor que la de la luz y por lo tanto ya no se puede escaparEcuaciones de Maxwell (presentadas en forma diferencial) que permiten describir cualquier fenómeno electromagnético, incluyendo el que conocemos como "luz"... Algo así como 80.000 millones de años luz ...

Entre otras de las curiosidades que decidí llevarme conmigo a Venezuela estaban unos dados para jugar "Calabozos y Dragones" ("Dungeons and Dragons"), juego que aprendí a apreciar durante las incontables horas que pasamos en casa de Jorge De Abreu.

Se trataba de un juego de dados representativos de los 5 sólidos Platónicos; unos poliedros con la cantidad de lados precisos para calcular los puntos del juego (4, 6, 8, 12 y 20):

Tetraedro, mejor conocido como dado de 4 caras

Tetraedro

El tradicional. El más usado. El irreemplazable. El dado de 6 caras o simplemente: El Dado

Cubo

El dado de 8 caras que se usa para partir en dos a los orcos

Octaedro

El más inútil de todos los dados: el dado de 12 caras

Dodecaedro

 El dado al que se le dirigen la mayor cantidad de plegarias en un juego de rol: el dado de 20 caras

Icosaedro

También adquirí de una tienda que parecía salida de un cuento de hadas, una poción aromática recetada por el Druida a cargo, quien mezcló esencias de Artemisa, Jazmín, Lila, Cedro y Musgo para crear un perfume que bautizó como "Noche en el Bosque" ("Night in the Forest"). Colocó el líquido en una pequeña botella de forma exótica, puso un tapón y la deslizó en un bolso aterciopelado, cerrado por un cordel. Enseguida me entregó la cuenta dentro de un folleto que indicaba la mezcla empleada y el nombre de la tienda: "Perfumed Dragon".

Al final de mi periplo por el Salón de Detallistas pude percatarme con satisfacción que mi frenesí no había acabado con mis fondos, por lo que pude salvar algunos dólares para otras menudencias.

 
 

Los dados y los juegos de rol

Dado de 4 caras, según la notación de los juegos de rol: 1d4Dungeons and Dragons, es como un sueño de lector, pues es un poquito vivir la fantasía mas allá de la lectura, avanzar un paso cortito, casi como gateando, infantiles y deseosos de creer. Es obvio que D&D no es el único sistema de rol, pero poco importa en mi cuento. Me es indiferente si el juego se trata de D&D, o es Gamma World, o es Villains and Vigilantes, o Twilight 2000. Eso es algo que no viene al caso, los juegos de rol en su esencia van más allá de un sistema, pueden ser algo limitado cuando pensamos que el juego de rol sólo ES un sistema, o ser algo flexible e infinito cuando los vemos como una historia donde actuamos, donde vivimos y donde lo mágico e imposible tienen su lugar y su existencia.

1d6, según la notación cuando se lee 2d6 hay que lanzar 2 veces el dado de 6 caras o lanzar dos dados de 6 caras simultáneamente¡Qué bonito suena! Lo que pasa es que no todos pensamos igual y el tiempo no se detiene a nivelar pareceres; las cosas cambian, pero en 1985 la alineación cósmica le había dado un respiro a nuestra profesión de estudiantes y UBIK vino a ser como el campo de pruebas donde todo podía, y algunos pensábamos que debía, suceder. Toda historia tiene unos antecedentes y en el caso de los juegos de rol en UBIK el cuento comienza con un juego del mainframe de la USB: una PDP 11 si no recuerdo mal. Un amigo computista, el mismo a quien debo estar hasta el cuello en la CF, se la pasaba echando cuentos de su imperio y de cuántos reinos habían caído bajo su bota. El juego era simple según los estándares actuales, era a la distancia un Age of Empires de comienzos de los ochenta. De que mi amigo era el Atila de ese juego no me cabía la menor duda, ya mis ejércitos habían sufrido de los rigores del combate durante múltiples sesiones de Risk desde nuestros tiempos de bachillerato durante el cámbrico guarenero. Lo que realmente me llamaba la atención, no era que mi amigo ganara tantos reinos decadentes, lo que me atraía era la mecánica del juego, su idea, su sistema. Así que no tardé mucho, en aquella época prehistórica, en diseñar las bases de un juego de 1d8, el dado para el daño de las espadas y los puntos de vida de los luchadores... en D&D, porque en el sistema AD&D los puntos de vida de los luchadores se calculan con 1d10mesa que simulaba las características del juego de computadora: El juego del mundo, como pretenciosamente lo llamé. Las primeras pruebas las realicé antes de que UBIK existiera y todas fracasaron sistemáticamente. Fracasaron porque el juego era puro sistema, se volvía reglas, cálculos, controles y números. Aún mi obra convulsionaba con una que otra nueva excrescencia que le añadía cuando llegó Dungeons and Dragons, era 1985.

D&D llegó con Manuel McLure y su tía, un regalo y una práctica un día sábado en un laboratorio de ecología. Nos pasamos medio día oyendo a Manuel explicándonos las reglas y otro medio día creando los personajes, pero ya al final de ese día ya estábamos jugando y eso nos perdió, a partir de ese momento la actividades de UBIK se dividieron entre editar Cygnus y jugar D&D… bueno, a veces también teníamos que estudiar, pero eso era optativo. Ahora es que llegamos a la parte de la historia que tiene que ver con JCAN: cuando él entró en UBIK estábamos saliendo de la era de los juegos de rol de UBIK, así que la práctica le dió de lleno. Ya habían ocurrido muchas cosas y el 1d10, el dado que olvidó JCAN... pero todos sabemos que JCAN no sabe mucho de juegos de roltiempo de los juegos de rol se estaba diluyendo en el ambiente, hubo coletazos, vueltas atrás, tandas maratónicas de D&D o de los juegos que inventábamos para probar otros universos. Allí fue donde Juan Carlos entró en escena y le dió una probada a los juegos de rol, al sistema, a los dados, a los puntos de vida, a la clase de armadura y demás, y también al alma de D&D: la imaginación y el actuar el papel que nos toca, tomando decisiones que ni locos tomaríamos en esta realidad. Como lo que uno aprende lamentablemente no lo olvida ni a palos, supongo que ésa fue la razón por la cual JCAN se compró sus daditos en ConFrancisco. Ahora se consiguen en casi cualquier parte, pero en aquella época ver un dado de veinte caras era bien difícil y comprarlos, sólo en Estados Unidos.

Después de aquel primer sábado en cuestión vinieron nuevos encuentros, nuevas exploraciones de cuevas, castillos, parajes desolados, todos llamados por convención “dungeons”, sin importar si estábamos en una catacumba o en una taiga cubierta de hielo. Los personajes crecieron en puntos de experiencia, se hicieron poderosos y ricos. Compraron un barco y lo llamaron: UBIK (¡vaya con la inventiva!) pero ya el interés se Lo repito: el gran inútil, el 1d12. Bonito pero generalmente inservible... creo que algunas armas largas como las alabardas lo utilizaban. Armas pesadas, enormes e inútiles... como el 1d12, ¡qué casualidad!había diversificado: Yamil había creado una historia basada en Mundo de Río de Farmer, un universo fumado en el que lamentablemente al final no se resolvieron las líneas de la trama que habían trazado nuestros personajes. También Manuel había puesto el grito en el cielo después de una maratónica tanda de Twilight 2000, un juego con muchas reglas y poco espacio para el rol. En la cúspide de un paroxismo histérico Manuel rompió los lazos con unos engreídos personajes que ya habían conquistado mucho y se creían los dueños del universo. Lentamente la fiebre dio paso a lo permanente: Cygnus, las gacetas, el necronomicón, UBIK BBS, el concurso literario… De vez en cuando sacábamos de nuevo nuestras espadas y explorábamos el mundo para enmendar entuertos. Pero ya no como antes, ya no como cuando nos íbamos al apartamento de la playa de Yamil y teníamos un fin de semana de D&D.

Todavía tengo muchos dados, hasta compré los libros de reglas y juego muy de cuando en cuando con mis hijas. Ahora saco los dados y los observo, los miro salir de la bolsita como las gemas de un botín capturado después de derrotar a una partida de orcos. Sonrío. Le sonrío a los dados, al de cuatro caras… a ese inútil de las dagas y las piedras, de los puntos de vida de los débiles magos, a ese dado dudoso que siempre le gritábamos: agítalo, agítalo, mucho ojo, ¡que ruede! Y el muy canalla El venerado 1d20caía de golpe y se quedaba clavado en la mesa, sin rodar. Veo también al clásico de seis caras, el de las espadas cortas y las flechas, el de los puntos de vida de los hobbits. Me río con el de ocho caras, con el fiel aliado de los luchadores, el de la espada larga, el de los combates cuerpo a cuerpo. Busco al de diez caras y lo encuentro en la punta de una espada de dos manos, mortal, pero lenta, arriesgando la defensa por mayor poder de ataque. Al de doce ni lo miro, pocas veces se le usa. Al fondo de la bolsa el mayor tesoro: el dado de veinte caras, el de los tiros de golpe, el que decide si el ataque tuvo éxito, si la estocada hendió carne, si la flecha no erró su blanco, si el hechizo hizo efecto. Los revuelvo sobre la palma de la mano, durante tantos años he logrado reunir una buena colección: ¡Siempre es bueno tener varios dados a la mano, por si acaso la suerte se ensaña con algunos de ellos! Cierro el puño y los agito, el tac tac conocido del tahúr me trae recuerdos de cargas desesperadas sobre minotauros. Los lanzo: ¡Veinte! Le di.

 

 

 

Epílogo

En realidad recuerdo poco de la Ceremonia de Clausura, ni siquiera dispongo de material escrito o visual que me ayude a desempolvar mis recuerdos. Sin embargo, por norma general, suelen ser muy pocos los que asisten en comparación con los otros 3 eventos mayores. Sé que estaba pautada para realizarse a las 3 PM en el Esplanade Room.

En la ceremonia de clausura el Comité Organizador saliente hace un breve recuento de los éxitos y desaciertos del evento, se entregan distinciones a invitados y participantes especiales, se reconoce la labor del equipo que trabajó junto al comité y se le entrega la batuta al nuevo comité del año siguiente.

Después de la Ceremonia de Clausura me dirigí hacia el Salón de Exhibiciones y desmantelé la Cartelera de UBIK, para luego dirigirme hacia el hotel. Fue en la salida cuando me encontré nuevamente con Connie Willis (ver "Un encuentro cercano con Connie Willis").En el tiovivo JCAN se pasó toda la tarde... si aguzan la vista lo verán haciendo cola para subirse... a la izquierda

Mi vuelo salía el miércoles 8 de septiembre, por lo que aún contaba con el martes. Aproveché entonces ese día para visitar la ciudad con mi compañero de habitación: Joseph Maddison. Así, decidimos ir al famoso Pier 39, una especie de muelle gigantesco convertido en un paseo con tiendas y atracciones. Recuerdo que vi por primera vez leones marinos en su "estado natural".

Así concluyeron las andanzas de este Ubikuo en ConFrancisco.

Al día siguiente partí de San Francisco con un dejo nostálgico, pero con la certeza de que volvería a revivir la experiencia el año siguiente. Me había inscrito ya para Conadian 94 en Winnipeg, Canadá. Promesas de nuevos encuentros se habían hecho para la ocasión, pero el universo tenía otros planes y resultó ser que ese año no pude acudir a mi cita.

Un año después, ocurrió una conjunción planetaria que abrió temporalmente una ventana por la que logré escurrirme milagrosamente, arrastrando a una novia incauta hacia mi próxima aventura en las tierras altas de Escocia, pero esa es otra historia...

 

 
   

Juan Carlos Aguilar

jcanpc@hotmail.com

Diciembre 2003

 

[Nota: Debo agradecer a Jorge De Abreu por prestarme su espacio para publicar el presente artículo y por convertirse en una especie de Campbell criollo que no dejó ir a mi garganta hasta que estuvo terminado.]

 

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Fin de ConFrancisco 93

 

 

 

Hal Clement (1922 - 2003)

“La Ciencia Ficción abre las puertas a la imaginación”.

Harry Clement Stubbs, mejor conocido como Hal Clement, murió mientras dormía el 29 de octubre de 2003, tenía 81 años. El llamado abuelo de la Ciencia Ficción dura nació en 1922. Su interés por la ciencia y la Ciencia Ficción comenzó temprano (como en la mayoría de los casos de los fanáticos de la CF), en 1930, como producto de la curiosidad que despertaron en el niño Clement las lecturas de las historietas de Buck Rogers. Sus primeras lecturas en ciencia y CF fueron la astronomía y las obras de Verne.

Hal Clement sin lentesEn 1943, obtuvo su licenciatura de astronomía en Harvard y luego dos maestrías, una en 1946 en educación en la Universidad de Boston y otra en química en el Simmons College (1963). Además de escritor se desempeño como profesor de ciencia en bachillerato por casi cuarenta años, se retiró en 1987. En 1952 se casó con Mary Elizabeth Myers con la cual tuvo tres hijos.

Durante la segunda guerra mundial el sirvió como piloto de bombarderos B-24 en 35 misiones de combate. En el ínterin de su experiencia de combate escribía historias cortas para las revistas de CF de la época.

Hal Clement comenzó su carrera de escritor durante la llamada Edad de Oro de la CF, en los tiempos de Campbell, el editor de Astounding Science Fiction. Allí publicó su primera historia: “Proof” (1942) y su primera novela, serializada, “Needle” en 1949. Desde Astounding se convirtió en uno de los más característicos exponentes e la CF dura. Su obra ponía más énfasis en la rigurosidad científica que sustentaba la historia que en la especulación de las motivaciones o la psicología de los personajes. Al igual que Asimov, sus historias eran planas y directas, y sus personajes eran estándares que se reproducían en serie. Sin embargo, su fuerte era el basamento científico: física, química y astronomía, principalmente, y la manera en que sus personajes resolvían los problemas que se les planteaban en las historias. Sus mundos estaban finamente detallados y poblados por extraños extraterrestres. Esas eran las principales razones por las cuales los fanáticos adoraban leer sus historias.

Escribió más de una docena de novelas. Su obra más conocida esMission of Gravity” (1954), también serializada en Astounding. “Misión of Gravity” relata el destino de una misión espacial que se estrella en un planeta llamado Mesklin que tiene la forma de un balón de fútbol americano debido a la elevada velocidad de rotación, con una fuerza de gravedad variable, que iba de 3g en el ecuador hasta 700g en los polos. La misma revista publicó un artículo donde se describe el razonamiento de Clement para resolver los problemas de física, química y biología que el ambiente de Mesklin suponía.Aparentemente no necesitaba los lentes para leer... la magia de la cámara

Hal Clement escribió otras dos novelas en el mismo universo de “Misión of Gravity”: “Close to Critical” (1964) y “Star Light” (1971). Otros trabajos engrosan la obra de Clement: “Iceworld” (1953), “Ranger Boys in Space” (1956), “Cycle of Fire” (1957), “Ocean on Top” (1973), “Nitrogen Fix” (1980), “Still River” (1987), “Fossil” (1993) y varias antologías de sus mejores relatos “Natives of Space” (1965), “Small Changes” (1969) y “The Best of Hal Clement” (1979). Su última novela “Noise” fue publicada un mes antes de su muerte.

Hal Clement tenía un método simple y efectivo de trabajo: Primero esbozaba sus historias en fichas, en cada ficha planeaba una escena o una idea relacionadas con la historia que tenía en mente, trabajaba con docenas de fichas y llenaba otras fichas cuando tenía nuevas ideas. Colocaba todas las fichas en el suelo y jugueteaba con ellas, cambiándolas de posición escribiendo nuevas notas hasta que la trama lo satisfacía y era coherente con sus ideas. Luego de ordenar sus fichas y enhebrar la trama comenzaba a escribir la obra.

En vida recibió múltiples reconocimientos como el premio Skylark en 1997, un retro Hugo en 1996 por su relato “Uncommon sense” (1945) y fue invitado de honor en la Convención Mundial de CF de 1991.  En 1999 fue galardonado con el premio Grand Master en la ceremonia de entrega de los premios Nebula de la sociedad de escritores de Ciencia Ficción y Fantasía de América.

 
     

 

         
         
         

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